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El otro Tomás

Me regalaron, de forma fortuita e inesperada, el libro “La Imitación de Cristo” de Tomas Kempis de edición 1949. Un libro que ya lleva 600 años en el mercado y que, a mi parecer, no ha sido igualado hasta la actualidad. Un alimento sólido para el alma que busca, que desea profundamente ENCONTRAR y que está dispuesta a vender todo para comprar el árido terreno donde el tesoro está oculto.

Llega nuevamente a mí, en plena cuaresma, como parte de la orquesta de la vida donde nosotrxs solo tocamos nuestro instrumento porque todo está dirigido por el gran Director.

Llega nuevamente a mí para recordarme que no solo de pan vive el hombre. Llega en medio de un tiempo donde todo se tiñe de cuaresma y de alegría pascual anticipada.

Gracias Dios!

2018-03-01 “EMPUJADOS POR EL ESPÍRITU EN EL DESIERTO CON JESÚS”

Monición introductoria 
Señor Jesús: Al iniciar tu vida pública , movido por el Espíritu Santo, te retiraste durante cuarenta días por el desierto donde fuiste tentado. Nosotros queremos retirarnos en la soledad de la noche para encontrarnos contigo, para hablarte y para llenarnos de ti. Son muchas las tentaciones que nos asaltan en nuestra vida.

Taller de crecimiento en la fe Effetá: «Descubriendo las bienaventuranzas con Jesús»

El taller Effetá  es una experiencia de crecimiento en la fe.

Effeta está orientado  principalmente al colectivo LGTBI, alejado o enfriado en la fe. El taller quiere suscitar el interrogante y la apertura a la fe. Se centra en el primer anuncio de la persona de Jesús, se proclama el amor de Dios y se invita a los participantes  a llevar una vida nueva, dinamizada por la presencia del Espíritu Santo. El taller pretende que los participantes  puedan vivir plenamente la vida abundante que da Jesús (Jn.10, 10).

Comentario al Evangelio desde fuera del armario de Ichthys. Quinto domingo de Cuaresma.

Nunca he tenido miedo a la muerte. Más bien tuve alguna vez miedo a la muerte de otros, de mis padres, mis hermanos, mis amigos… Pero soy consciente de que yo nunca tuve miedo a morir. Por el contrario, en mi adolescencia sí deseé mi muerte. En un retiro de esos que llevábamos a cabo durante el curso en el colegio donde estudiaba, el director espiritual empleó buen tiempo en abordar el tema moral, como si el sexto mandamiento fuera el pilar fundamental de la fe. Con dieciséis años ya era bastante consciente de mi identidad sexual, por mucho que hubiera asumido que ese fuera un terrible secreto que guardar, quizá para toda la vida. La discutible pericia pedagógica de aquel sacerdote me hizo sentir un ser despreciable, no ya para la sociedad entre la que se encontraban mis compañeros de clase, sino sobre todo ante Dios, para quien era un error, un indigno hijo suyo, un desviado, un degenerado.

Cuando todo está dicho

Acabo de terminar una llamada telefónica recibida en un día más que mundanamente ajetreado.

En ella se me propone, otra vez, ocupar un lugar de servicio. No voy a decir que me llega de sorpresa ya que intuía, por otras cosas que se han ido dando en mi vida, que esta etapa comenzaba y era posible que fuera, también, con esta forma. 

Ya he dicho que si.

Pues acabada la llamada busco el santoral del día. Me encuentro que es el día de san Humberto, patrono de los llamados a gobernar en situaciones difíciles.

Solo puedo decir algo que me enseñó mi Maestro espiritual: «Padre, si quieres, aparta de mí ese cáliz. Pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya«.

A mis pronto 50 años, una creativa forma de morir y resucitar. Cosas de mi Dios.

2018-03-11 «Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna.»

El hombre en muchas ocasiones vive la experiencia del exilio, es decir de alejarse voluntariamente de Dios. Cuando el hombre vive apartado de Dios experimenta la tiniebla, la ausencia del amor, la frialdad y el desamparo. En estas circunstancias el hombre siente nostalgia del amor de Dios y descubre la necesidad de volver a encontrar la luz que le guíe al Señor.
Y, cuál es la luz que ilumina al hombre el camino de regreso a Dios? Qué llama calienta el corazón del hombre para sentir el amor misericordioso y el perdón de Dios? La luz es mirar y contemplar a Jesús Crucificado. Con estas palabras hoy el evangelio nos lo dice:”Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna”.
La Cruz es el signo máximo del exilio del amor de los hombres hacia Dios, el lugar donde el odio y la oscuridad se han aliado para matar al Inocente, al Hijo de Dios; el sitio donde se ha querido alejar y expulsar a Dios. Y a la vez la cruz es el sitio donde el amor de Dios se manifiesta en toda su plenitud perdonando de corazón a sus enemigos y ofreciendo la vida eterna a toda la humanidad. En la cruz el perdón y el amor gratuito de Dios es la Luz que nos hace volver hacia Él.

Hermano Cristiano

Hoy 9 de marzo he decidido dejar esta cuaresma de lado.
Hoy 9 de marzo quiero aparcar la cuaresma para vivir con gozo el recuerdo de otro 9 de marzo de otra Cuaresma.
Ese día, hace años, ingresé en el monasterio Nuestra Señora de los Ángeles de la orden O.C.S.O.(Ordo Cisterciensis Strictioris Observantiae, Orden Cisterciense de la Estricta Observancia, llamados Trapenses) en la localidad de Azul, Argentina.
Esa noche ya, comenzó el camino que me convirtió en el HERMANO CRISTIANO, mi nombre religioso.
Una entrada en la vida religiosa que hizo que esa cuaresma comenza