Lectio Divina 2012
01/01/2012: Santa María Madre de Dios.
08/01/2012: Bautismo del Señor.
15/01/2012: Segundo domingo del tiempo ordinario.
22/01/2012: Tercer domingo ordinario.
20/01/2012: Cuarto domingo del tiempo ordinario.
Todos los jueves a las 20:30h en Barbieri 18, tiene lugar un rato ecuménico de oración comunitaria a la que está todo el mundo invitado. En este apartado se añaden algunas de las oraciones realizadas. Si quieres orar, esta es tu sección.
01/01/2012: Santa María Madre de Dios.
08/01/2012: Bautismo del Señor.
15/01/2012: Segundo domingo del tiempo ordinario.
22/01/2012: Tercer domingo ordinario.
20/01/2012: Cuarto domingo del tiempo ordinario.
27/11/2011: Primer domingo de Adviento.
04/12/2011: Segundo domingo de Adviento.
11/12/2011: Tercer domingo de Adviento.
18/12/2011: Cuarto domingo de Adviento: pronto vendrá el Señor y veréis su gloria.
Esta página contiene la Lectio Divina con reflexiones escritas por el Reverendo D. Mariano Perrón, sacerdote católico de la archidiócesis de Madrid. Mariano Perrón es entre otras cosas licenciado en filosofía y teología por la Universidad Pontificia Comillas, ha sido delegado diocesano y episcopal para ecumenismo y relaciones interconfesionales de la diócesis de Madrid durante 38 años y notario de matrimonios mixtos interconfesionales. La versión en inglés de esta Lectio Divina es publicada por la American Bible Society.
Nos congregamos en oración ante el Señor como miembros y simpatizantes de CRISMHOM, comunidad cristiana de diversidad sexual y de carácter ecuménico, desde la que queremos vivir nuestra fe en unión con nuestra orientación afectiva; ambas son parte esencial de nuestra vida porque con ellas materializamos el amor, cualidad humana recibida de Dios.
CANTO: En el nombre del Señor nos hemos reunido (BIS)
A menudo estamos aferrados a nosotros mismos, a nuestro pasado. Llevamos un pesado fardo de sufrimientos, de frustraciones, de agravios que la vida nos ha hecho, o incluso de daños que hemos causado a los demás. Y no sabemos, no nos atrevemos e incluso a veces no queremos salir de ahí y seguir adelante. Pero Dios es el Dios del futuro que nos invita siempre a dejar todo atrás, a empezar de nuevo, a poner todo lo nuestro en sus manos y dejarnos llevar … Tú eres el único que nombra lo invisible. También tenemos ganas de eso, de perdernos por otras sendas, de andar a tientas con las pupilas abrasadas. Lo que sabemos que no sabemos: ¡qué fulgor! Encaminarse así, tropezando …
La primera preocupación del hombre en general es la búsqueda ansiosa de lo necesario para dar seguridad a la existencia. Donde ponemos nuestra seguridad, ahí encontramos nuestro valor supremo, nuestros afanes, obsesiones y preocupaciones. Nuestros ídolos que a menudo mantenemos escondidos: el dinero, la ambición, el éxito profesional, yo como centro de todo, la tendencia a estar por encima de los demás, la pretensión de ser los únicos amos de nuestra vida, y muchos otros. Esta adoración idolátrica nos encierra en nosotros mismos e imposibilita la apertura a Dios y a los hermanos. Obsesión por competir, especular y acumular, frente a la vida y la relación desinteresada con los demás. El Reino empieza a estar presente entre nosotros cuando posibilitamos la fraternidad, cuando hay confianza y no competitividad, la ayuda es recíproca y el compartir espontáneo. Transformar la preocupación en ocupación. Creer en Dios, poner en Él nuestra confianza, es sostenernos en Él.
La libertad humana se verifica entrando en una relación de confianza con los demás y entregándose a ellos, y se deteriora cuando se encierra en sí misma. La libertad no es calculadora, sino que se realiza en el amor, que exige siempre gratuidad. Y sólo Dios es merecedor de un abandono y una confianza sin condiciones ni límites, porque en Él la libertad humana puede realmente expresar por completo su voluntad de entrega. El hombre se salva, no simplemente obedeciendo a una ley exterior, sino amando, entregándose y creyendo en Dios. María, dichosa por haber creído, es figura antropológica de la vocación humana a la felicidad.
Dando gracias al Espíritu Santo por este curso, por su acompañamiento, y por su presencia en cada uno de nosotros. Como amigos y hermanos que están atentos unos de otros; aunque no se sepa, aunque no se vea, aunque no se diga; somos una familia. Una pequeña comunidad como la que se formó alrededor de Jesús, aglutinada por Jesús; que aunque tenemos debilidades y errores, como ellos; somos sanación y ayuda en muchos casos para quienes nos rodean, e incluso testimonio pues se siente la Presencia entre nosotros. No nos desanimemos por nuestras faltas, caminemos a pesar de eso; nos dirán que no vale nada Crismhom; pues bueno, en realidad no vale mucho; pero entre nosotros el Señor actúa para bien de muchos que están abandonados de instituciones, familia y religion, y aportamos un poquito de esperanza a quienes están desesperados; a veces un poco de paz a quienes están tan culpabilizados por sí mismos y por los demás. Que el Señor nos permita continuar caminando, aunque sea con tropiezos; aunque sea imperfecto, que sea su obra y no la nuestra, que sea su Palabra y no la nuestra, que sea su Espíritu y no el nuestro.
Nos congregamos en oración ante el Señor como miembros y simpatizantes de CRISMHOM, comunidad cristiana de diversidad sexual y de carácter ecuménico, desde la que queremos vivir nuestra fe en unión con nuestra orientación afectiva; ambas son parte esencial de nuestra vida porque con ellas materializamos el amor, cualidad humana recibida de Dios.
Amamos a Dios sobre todas las cosas y queremos seguir el modelo de vida que Jesucristo nos dejó en el Evangelio con el convencimiento de que Dios nos ama y que jamás negaría una cualidad humana creada por Él, sino que nos ha regalado las diferentes orientaciones afectivas, porque son muchos y muy diversos los caminos de la salvación.