2014-06-19 «Vosotros orad así»
IntroducciónPidamos y se nos dará
Os aseguro, nos dice Jesús de Nazaret, si pedís algo al Padre en mi nombre os lo dará. Hasta ahora no habéis pedido nada en mi nombre; pedid y recibiréis, para que vuestra alegría sea completa. Os he hablado de esto en comparaciones; viene la hora en que ya no hablaré en comparaciones, sino que os hablaré del Padre/Madre claramente (Jn 16, 23).
Lectio Divina 2014-06-22: «Yo soy el pan»
DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 6, 51-58Tatuados en la mano de Dios
Sabiendo que estamos tatuados en la mano de Dios, descubrimos que uno de los mensajes más potentes del evangelio es la misericordia, el sello salvador de Dios. El Señor nos miró y con su mirada nos eligió.
Mediaciones de Dios
Dios se relaciona y se revela a nosotros en todo momento y Dios se vale de cada uno de nosotros para mediar y traer a los demás su presencia. Aprendiendo a reconocer las mediaciones de Dios en nuestra vida cotidiana y a hacerse mediador y mensajero suyo. Pensando en las mediaciones como posibilidades reales de encuentro y no obligaciones éticas, porque ante el hambriento o sediento surge la posibilidad de encuentro dando de comer o beber, sin ser necesariamente movido por la obligación ética de hacerlo.
No te rindas
No te rindas, aún estás a tiempo, de alcanzar y comenzar de nuevo, aceptar tus sombras, enterrar tus miedos, liberar el lastre, retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso, continuar el viaje, perseguir tus sueños, destrabar el tiempo, correr los escombros y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se esconda y se calle el viento, aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo, porque lo has querido y porque te quiero.
Porque existe el vino y el amor, es cierto. Porque no hay heridas que no cure el tiempo. Abrir las puertas, quitar los cerrojos, abandonar las murallas que te protegieron, vivir la vida y aceptar el reto.
Recuperar la risa, ensayar un canto, bajar la guardia y extender las manos. Desplegar las alas e intentar de nuevo, celebrar la vida y retomar los cielos.
Una guía de ruta
Evangelizando con las herramientas de las bienaventuranzas. Una guía de ruta no mejorable para manifestar la alegría del gozo divino y humano, aun en momentos de gran dificultad.

