Feliz Pascua de Resurrección
¡¡¡¡Alegrémonos!!!!
Niños, jóvenes, madres, padres, abuelas, abuelos, niños por nacer, sacerdotes, consagradas, laicos, creyentes y no creyentes, heridos y cuidadores, personas de toda raza, condición, orientación sexual o identidad de género.
Regocijémomos. ¡Que los árboles florezcan, que fluyan los ríos, que salga el sol, canten los pájaros, que se derritan las nieves! ¡Despertad! ¡Celebrad! ¡Gritad!
Porque ¡¡¡CRISTO HA RESUCITADO!!!
Porque ¡Dios nos ama!
Porque ¡Dios nos libera!
Porque ¡existimos en su amor para SIEMPRE su Misericordia no tiene fin!
Este es el tiempo oportuno para cambiar de vida, dejarse tocar el corazón ante el mal cometido.
Es el momento de escuchar el llanto de los inocentes, privados de bienes, dignidad, afecto o la vida misma. Dios no se cansa de tender la mano.
Esta es la noche de la reconciliación.
Esta es la noche de la acogida.
Esta es la noche de la paciencia y la ternura.
Esta es la noche del consuelo.
Esta es la noche de la dignidad.
Esta es la noche de la aceptación.
Esta es la noche en la que la que nos han precedido nos acompañan desde la resurrección.
Esta es la noche en la Cristo ha vencido a la muerte.
¡¡¡Qué noche tan dichosa en que se une el cielo con la tierra, lo humano con lo divino!!!
Te rogamos que la llama que arde en nuestros corazones ilumine nuestra vida por los siglos de los siglos. AMÉN.
¡¡¡ FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN !!!



Con el corazón un tanto encogido, me siento con la imaginación delante del icono de la Trinidad de Rublev. Uno mis manos a las del Padre y el Espíritu y contemplo al Hijo frente a mí. Ayer constaté el enfado de un amigo que no se sintió atendido por mí en un momento en que lo necesitaba. Yo no puedo llegar a todo el mundo en todo momento. Mis capacidades más allá de la buena voluntad son muy limitadas. El paso del tiempo lo arreglará, me dijo cuando le llamé. Lo cierto es que no creo en que dejar pasar el tiempo sea la mejor manera de sanar heridas. Paradógicamente, también me dio las gracias por haber llamado. Como dice una amiga mía, quien se acerca a los demás y cuida de ellos, es precisamente quien tiene estos problemas.
