Muchas cosas por contaros
Juan dieciséis, doce y trece. Muchas cosas tengo aún por contaros, pero aún no podéis con ello.

Inquietante, esto. Jesús הוֹשֻׁעַ tiene frases extrañas, descolocantes, pienso que la peor es esa de que nos arranquemos un ojo si nos estorba. Pero esta otra de Juan me inquieta, dicha además en estos días, los de la despedida de Pascua. ¿A qué se referirá?
¿Al desastre ecológico? A lo mejor se refiere a la cuadratura del círculo de todas las disciplinas científicas: la consiliencia o Teoría del Todo que todo lo explique con sencilla formulita. ¿Se estará refiriendo al tamaño y modo de creación del Universo / Multiverso, sus parámetros y leyes?

Con el corazón un tanto encogido, me siento con la imaginación delante del icono de la Trinidad de Rublev. Uno mis manos a las del Padre y el Espíritu y contemplo al Hijo frente a mí. Ayer constaté el enfado de un amigo que no se sintió atendido por mí en un momento en que lo necesitaba. Yo no puedo llegar a todo el mundo en todo momento. Mis capacidades más allá de la buena voluntad son muy limitadas. El paso del tiempo lo arreglará, me dijo cuando le llamé. Lo cierto es que no creo en que dejar pasar el tiempo sea la mejor manera de sanar heridas. Paradógicamente, también me dio las gracias por haber llamado. Como dice una amiga mía, quien se acerca a los demás y cuida de ellos, es precisamente quien tiene estos problemas.
