Hoy, Señor, oigo que me das las gracias
Con asombro, Señor, oigo que me das las gracias. Y yo respondo, «¿gracias? ¿pero por qué, mi Señor». Y oigo tu respuesta: «Gracias por todo lo que eres para mí, lo mismo bajo el sol que bajo la lluvia». Gracias por aceptar mi amor ilimitado. Gracias por dejar que yo te cuide y venga en tu ayuda. Gracias por descargar sobre mí tus aflicciones. Gracias por dejar a un lado tu pasado y olvidar todo su peso, creyendo que yo te he perdonado de verdad todos tus pecados y no me acuerdo ya de ellos. Gracias porque adviertes y me agradeces los dones que te he dado. Gracias por estar un rato conmigo, por volverte de vez en cuando hacia mí y ofrecerme tu sonrisa. Gracias porque te fías tanto de mí, que dejas en mis manos el futuro de tu vida» (Juana Metzner).
CRISMHOM lanza este programa de talleres de crecimiento personal y retiros espirituales para el curso 2015/16. 

