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Talleres y retiros CRISMHOM 2015/16

CRISMHOM lanza este programa de talleres de crecimiento personal y retiros espirituales para el curso 2015/16. El objetivo de este programa de talleres y retiros es lograr que los asistentes puedan encontrar apoyo y motivo para fomentar el crecimiento personal a nivel humano y espiritual así como potenciar el conomiento interpersonal y ayudar a crear lazos de amistad más fuertes e íntimos, que redunden en un interés y acompañamie

Concreto / cemento

 

 

 

Verano boreal, vacaciones. Estoy en un cortijo en el campo. Imagino cómo era la vida entonces. Casi no hay luz artificial. No hay ninguna clase de radiación electromagnética ni electricidad más que las de los rayos. El artefacto más sofisticado, lujoso además, pudiera ser el telar o el reloj de péndulo. ¿Cómo se entretenían?

 

 

 

 

 

Amor y compasión

Aprendiendo a no confundir amor con compasión. Siendo consciente de quien recibe nuestro cariño, lo distingue muy bien de nuestra compasión. Que se compadezcan de uno no es igual a que te quieran. Aprendiendo a transmitir cariño más que compasión. Aprendiendo a estar y buscar a la otra persona no sólo porque esté en mal momento, sino porque queremos estar con ella. No sólo haciendo un favor, sino con deseo pleno de entrar en contacto, sabiendo que la otra persona también me aporta, me ayuda y me enseña. Amor y compasión, sin embargo, dos caras de una misma moneda.

¿También vosotros queréis marcharos?

Desde ese momento, muchos de sus discípulos se alejaron de él y dejaron de acompañarlo. Jesús preguntó entonces a los Doce: «¿También vosotros queréis marcharos?». Simón Pedro le respondió: «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de Vida eterna. Nosotros hemos creído y sabemos que eres el Santo de Dios» (Juan 6, 60)

Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad

Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad. Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor, y no acude a los idólatras, que se extravían con engaños. Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, y, en cambio, me abriste el oído; no pides sacrificio expiatorio, entonces yo digo: «Aquí estoy.» –Como está escrito en mi libro– «para hacer tu voluntad». Dios mío, lo quiero, y llevo tu ley en las entrañas. He proclamado tu salvación ante la gran asamblea; No he cerrado los labios: Señor, tú lo sabes.

Acompañando a una buena amiga de excursión este fin de semana. En situación de separación con su esposa, con gran estrés y cansancio por el trabajo y sus hijas, este fin de semana necesitaba un respiro. Imaginando una conversación con su esposa y diciendo: «aunque no esté contigo, lo mejor que puedo hacer por ti es cuidar de ella». Por el cariño que me une a ellas y a mi Señor: «Aquí estoy para hacer tu voluntad».

Dios presente

Agradeciendo contemplar la ilusión de mi sobrino que acaba de aprender a montar en bicicleta, ver cómo disfrutan mis sobrinos con sus primos, durmiendo un sueño reparador, catalizando poder dar un paseo por el campo mi tía, mis padres y yo, disfrutar de comidas compartidas con sobremesa, haciendo sencilla presencia. Escuchando también dificultades, tensiones, cansancios. Soportando mis propias tensiones y malestares en el trabajo. Dios ha estado ahí presente, sosteniéndome. Pidiendo luz para mirar los acontecimientos con los ojos de Dios, reconociendo su mano y su presencia.