Una realidad
La diversidad es tan grande como la imaginación.
No existe una única, y unidimensional, forma de ser ni una única forma de ser «bueno».
Por esta razón ser creyente y L.G.T.B. es una realidad.
La diversidad es tan grande como la imaginación.
No existe una única, y unidimensional, forma de ser ni una única forma de ser «bueno».
Por esta razón ser creyente y L.G.T.B. es una realidad.
En una primera lectura, parece egoísta el comportamiento de las vírgenes sensatas porque parece que faltan a la caridad no queriendo compartir su aceite con las vírgenes descuidadas.Sin embargo la parábola no versa sobre la caridad sino sobre la sabiduría acumulada y el cultivo de la vida interior. Esto es un trabajo personal e íntimo que nadie puede hacer por otro. Es muy distinto pasan los días agotando la existencia a comprometerse a tener siempre la alcuza llena del aceite del amor experimentado por el Señor en la oración y en la entrega a los demás.En un mundo superficial e insensato, es bueno que los cristianos llenen sus alcuza de espiritualidad, de recogimiento y de amistad con Dios para que cuando llegue el Esposo estemos preparados para participar de su banquete.
Pues Dios nos encerró a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos. ¡Qué abismo de generosidad, de sabiduría y de conocimiento, el de Dios! ¡Qué insondables sus decisiones y qué irrastreables sus caminos! ¿Quién conoció la mente del Señor? ¿Quién fue su consejero? ¿Quién le ha dado primero para que él le devuelva? El es el origen, guía y meta del universo. A él la gloria por los siglos (Romanos 11, 29-33).
Acostumbramos a mirar, sin ver, aquello que sucede a nuestro alrededor. Si aprendemos a mirar y ver, llegaremos a darnos cuenta que todo aquello que muere o se destruye a nuestro alrededor proviene del corazón humano.
Matamos con el corazón.
Ya Jesús de Nazaret dijo hace más de 2.000 años: «No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre. Lo que sale de la boca, del corazón sale.»
La solución no es callar.
ORACIÓN INICIAL
Querido Jesús, hoy como ayer, mañana como hoy, te aclamamos, caminando hacia ti.
MONICIÓN (J.A. Pagola)
El Evangelio de San Mateo es conocido como el evangelio de la iglesia porque recoge los problemas las necesidades y la vida de la comunidad cristiana. También es el Evangelio que nos indica cómo ser discípulos. El discípulo es el que tiene modelo a Jesucristo: su enseñanza, su estilo de vida y su camino hacia la cruz. Los fariseos representan el antimodelo de ser discípulo: vivir de la apariencia, buscar la admiración y los primeros puestos o pretender que nadie me quite mi sitio, mi silla o mi puesto.