2015-01-22: ESPECIAL: ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LAS IGLESIAS
“ Misericordia quiero y no sacrificios”
A pesar de que no soy, ni mucho menos una experta, siempre me ha parecido que la división entre las distintas confesiones cristianas, se ha producido históricamente, a veces por luchas de poder o problemas puramente políticos y se ha perpetuado en el tiempo, fundamentalmente por discrepancias teológicas y dogmáticas, que poco tienen que ver con la vida de la gente y por consiguiente con el seguimiento de Cristo.

En la oración del 24 de diciembre de 2014, se leyó la carta de felicitación de Santiago Agrelo, obispo de Tánger. “No temáis, os traigo la buena noticia, la gran alegría para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un salvador, el Mesías, el Señor”. “Fijaos en vuestra asamblea: no hay en ella muchos sabios en lo humano, ni muchos poderosos, ni muchos aristócratas; sino que, lo necio del mundo lo ha escogido Dios para humillar a los sabios, y lo débil del mundo lo ha escogido Dios para humillar lo poderoso. Aún más, ha escogido la gente baja del mundo, lo despreciable, lo que no cuenta, para anular a lo que cuenta, de modo que nadie pueda gloriarse en presencia del Señor”.
Ya viene, ya se siente, está cercano el Amigo, el Salvador; viene a buscarnos y liberarnos de nuestra oscura noche.
VEN, SEÑOR, LÍBRANOS.
INVOCACIÓN: (Todos)
“La Esperanza es a la vida algo asi como el agua es la naturaleza y a los sembrados. Sin agua se mueren los campos y las flores; sin ESPERANZA se agosta y muere la vida. Necesitamos de la Esperanza como la primavera necesita la lluvia y el sol.”
Ven Espíritu Santo
(Ilustración: Fano)