2020-05-24. 7º Domingo de Pascua, la Ascensión del Señor. “Sabed que yo estoy con vosotros hasta el final de los tiempos”
Evangelio según san Mateo (28,16-20) En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Al verlo, ellos se postraron, pero algunos dudaron. Acercándose a ellos, Jesús les dijo: «Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos».

Esta sesión de formación tiene lugar el 16 de mayo de 2020 a las 21h (hora peninsular) y 20h (hora de Canarias) organizada por el Centro Loyola de las Palmas de Gran Canaria dentro del programa PADIS (Pastoral de Diversidad sexual) de Canarias. En ella James Alison compartirá con nosotros su experiencia sobre la diversidad sexual en nuestras comunidades cristianas. Puedes conectarte con esta charla a través de 
Esta reflexión tiene lugar el sábado 9 de mayo de 2020 de 19 a 21 horas. En ella, Cristóbal facilita nuestra reflexión en torno al acompañamiento esperanzado en tiempos de crisis. Su reflexión comienza con la contemplación del pasaje de los Hechos de los apóstoles en el que Felipe, se acerca a un etíope que vuelve de Jerusalén, desesperanzado por no entender al profeta Isaías (Hch 8, 26-40). Tras la reflexión en la que estas dos personas desesperanzadas se acompañan mutuamente, se desencadena la esperanza por el encuentro con Jesús resucitado. Posteriormente Cristóbal nos plantea tres retos/provocaciones para vivir con esperanza en tiempos de confinamiento: el cuidado propio; el cuidado a los demás y la consciencia de las actitudes que nos mueven a hacerlo. 
Evangelio según san Juan (10, 1–10) En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos: En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz: a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños». Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús: «En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante.