Demos culto al Dios Mamá y Papá
Demos culto al Dios Mamá y Papá en nuestros corazones. Siempre dispuestos a dar respuesta a todo el que nos pida razón de nuestra esperanza.
Demos culto al Dios Mamá y Papá en nuestros corazones. Siempre dispuestos a dar respuesta a todo el que nos pida razón de nuestra esperanza.
Recordando a la Inmaculada, pedimos su intercesión para no ser sordos al llamamiento de nuestro Señor, sino prestos y diligentes para cumplir su voluntad en el amplio espectro de matices que nos lleva a la felicidad.
Te seguiré a donde me lleves, sin adelantarme, sin forzar el paso; Sabiamente ignorante, iré donde no sé, puesto el corazón en ti, te seguiré.
No te avengas a mostrarte donde te busco, encamina mi búsqueda allí donde deseas revelarte.
No recorras conmigo mis calles hasta la meta fijada, desvíame contigo por las veredas de tu por-venir.
No me hagas caso Señor, contempla mi ser entero, escucha mis raíces milenarias y la ambigua claridad de mi deseo.
Escúchame en el Espíritu que vive dentro de mí, y me expresa dentro de ti más allá de lo que digo.
Saldrá una rama del tronco de Jesé y un retoño brotará de sus raíces. Sobre él reposará el espíritu del Señor. El lobo habitará con el cordero y el leopardo se recostará junto al cabrito; el ternero y el cachorro de león pacerán juntos, y un niño pequeño los conducirá. No se hará daño ni estragos en toda mi Montaña santa, porque el conocimiento del Señor llenará la tierra como las aguas cubren el mar.
Hoy comienza una nueva era. Las lanzas se convierten en podaderas. De las espadas se forjan arados y los oprimidos son liberados. No levantará la espada una nación contra otra ni se adiestrarán más para la guerra. ¡Ven, casa de Jacob, y caminemos a la luz del Señor!
¡Consuelen, consuelen a mi Pueblo, dice su Dios! Hablen al corazón de Jerusalén y anúncienle que su tiempo de servicio se ha cumplido, que su culpa está pagada. Una voz proclama: ¡Preparen en el desierto el camino del Señor, tracen en la estepa un sendero para nuestro Dios!
Nos congregamos en oración ante el Señor como miembros y simpatizantes de CRISMHOM, comunidad cristiana de diversidad sexual y de carácter ecuménico, desde la que queremos vivir nuestra fe en unión con nuestra orientación afectiva; ambas son parte esencial de nuestra vida porque con ellas materializamos el amor, cualidad humana recibida de Dios.
Amamos a Dios sobre todas las cosas y queremos seguir el modelo de vida que Jesucristo nos dejó en el Evangelio con el convencimiento de que Dios nos ama y que jamás negaría una cualidad humana creada por Él, sino que nos ha regalado las diferentes orientaciones afectivas, porque son muchos y muy diversos los caminos de la salvación. Desde CRISMHOM nos unimos y apoyamos en nuestros objetivos de integrar fe, orientación afectiva e identidad de género en todas las facetas de la vida, de aceptarnos y ser aceptados y de superar la incomprensión de las Iglesias y de tantos cristianos que nos rechazan por nuestra condición sexual y de colectivos LGTB que nos rechazan por ser cristianos.

Seguro que les suena. Hablamos de una familia de inmigrantes formada por una madre, que lo fue cuando era adolescente, embarazada de un padre desconocido (luego se supo quién fue); casada con un hombre que le doblaba en edad y que se juntó con ella sin conocerla y casi forzado por su buen corazón. Tuvieron un hijo en tierra extraña y este les salió un poco rebelde. Desde muy joven iba por libre y terminó yéndose de casa antes de los treinta.
Esta charla que tuvo lugar el sábado 1 de diciembre de 2012 a las 20h en la sede de CRISMHOM en Barbieri 18 y nos habló del amor conyugal cristiano de parejas LGTB en primera persona. Dos parejas recientemente casadas, una de dos mujeres y otra de dos hombres, comparten su experiencia de unión matrimonial con nosotros. Nos hablaron de su historia de amor, de su proyecto común de pareja, de sus luces y sombras y cómo fueran capaces de superarlas. También abordaron el sentido cristiano de su unión, cómo se hizo Dios presente en su vida y cómo fue construyendo su proyecto de pareja.