Pensando en los homosexuales que se suicidan
Una vez, muy atribulado de sus escrúpulos, Ignacio de Loyola se puso en oración a dar gritos a Dios vocalmente, diciendo: Socórreme, Señor, que no hayo ningún remedio en los hombres, ni en ninguna otra criatura; que si yo pensase de poderlo hallar, ningún trabajo me sería grande. […] Le venían muchas tentaciones con grande ímpetu para echarse de un agujero grande que aquella su cámara tenía. Mas conociendo que era pecado matarse, tornaba a gritar: Señor, no haré cosa que te ofenda.

El objetivo de este programa de talleres es lograr que los asistentes puedan encontrar apoyo y motivo para fomentar el crecimiento personal a nivel humano y espiritual. La motivación de estos talleres es debida a que CRISMHOM ha ofrecido en los últimos años diversas propuestas y actividades de carácter más religioso (oraciones, formaciones y celebraciones) y sin embargo el lado más humano y psicológico no se ha trabajado tanto.