Un pequeño respiro en el camino
Determinóse Ignacio de Loyola que ni comería ni bebería hasta que Dios le proveyese o que se viese ya del todo cercana la muerte, siguiendo con ejercicios y oficios, hasta librarse de aquellos escrúpulos. Más venido el otro domingo le dijo a su confesor cómo en aquella semana no había comido nada. El confesor le mandó que rompiese aquella abstinencia; y aunque con fuerzas todavía, obedesció al confesor, y se halló aquel día y el otro libre de escrúpulos.

El objetivo de este programa de talleres es lograr que los asistentes puedan encontrar apoyo y motivo para fomentar el crecimiento personal a nivel humano y espiritual. La motivación de estos talleres es debida a que CRISMHOM ha ofrecido en los últimos años diversas propuestas y actividades de carácter más religioso (oraciones, formaciones y celebraciones) y sin embargo el lado más humano y psicológico no se ha trabajado tanto.