Búsqueda avanzada
  • Tipo de contenido

  • Categorías

  • Autor

  • Limpiar filtros

Ministerio personal

Contemplo a sacerdotes y religiosos que acompañan y atienden a personas, escuchan y se hacen partícipes de penas y alegrías ajenas, que en ocasiones se convierten en las suyas propias. Encuentran su felicidad y sentido haciéndose medios eficaces del amor de Dios. Ejercen el ministerio al que se sienten llamados. Yo no soy religioso ni sacerdote, pero me siento llamado a ejercer un ministerio personal inspirado por Dios para en todo amar y servir.

Misión compartida

Sin saber acertar a tener más interacción en las preocupaciones del día a día con algunos de mis amigos. Viendo cómo perciben un progresivo alejamiento que aunque no es querido por mí, no acierto a saber evitarlo. Iniciativas incompatibles de mis amigos para compartir se combinan con propuestas fallidas mías. Estirar el tiempo no es suficiente. Tiene que sobrar, para que la presencia no sea presencia ausente sino que se concentre en estar sin más propósito. Buscando y encontrando gestos para compartir, gestos eficaces que muestran interés y cariño, gestos valorados y agradecidos. Hoy quiero compartir contigo, aunque quizá mañana no acertemos más que a hacer y pensar cada uno en lo suyo, siendo nuestra misión en lo más hondo una misión compartida.

Recibemé

Recibemé, con todo lo que tú pusiste en mí, con todas esas ganas de vivir, con toda mi miseria.

¿Castiga Dios al ser humano?

Pensar que Dios castiga al ser humano es uno de los mayores obstáculos para la fe […] Si tuviéramos que amar a Dios por temor a un castigo, ya no sería amarlo. Cristo no nos quiere ebrios de culpabilidad sino rebosantes de perdón y confianza […] La contemplación del perdón de Dios se vuelve resplandor de bondad en un corazón sencillo que se deja conducir por el Espíritu […] Un día en Calcuta, visitando una leprosería con la madre Teresa, vi a un leproso levantar sus brazos descarnados cantando: «Dios no me ha castigado, le canto porque mi enfermedad es ahora una visita de Dios». En su desgracia, este hombre tenía también esta intuición: el sufrimiento no viene de Dios (Hermano Roger de Taizé).

Dios refugio

¿Rechazados por la iglesia? ¿No aceptados ni siquiera por nosotros mismos? ¿Excluidos por nuestros amigos o nuestra sociedad? ¿Presos de un Dios que nos castiga? ¿Sintiéndonos culpables y sufrir simplemente de ser quienes somos? Felices vosotros, los que en lugar de vivir falsamente el desamor de Dios dejando de percibir su verdadera esencia, fuisteis los refugiados en Cristo: «Protégeme, Dios mío, me refugio en ti».

Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti; yo digo al Señor: «Tú eres mi bien». Los dioses y señores de la tierra no me satisfacen.

Multiplican las estatuas de dioses extraños; no derramaré sus libaciones con mis manos, ni tomaré sus nombres en mis labios.

El Señor es el lote de mi heredad y mi copa; mi suerte está en tu mano: me ha tocado un lote hermoso, me encanta mi heredad.

Bendeciré al Señor, que me aconseja, hasta de noche me instruye internamente. Tengo siempre presente al Señor,
con él a mi derecha no vacilaré.

Lectio Divina 2014-11-16: Los talentos

DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO 25, 14-15.19-21
 
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
 
–Un hombre, al irse de viaje, llamó a sus empleados y los dejó encargados de sus bienes: a uno le dejó cinco talentos de plata, a otro dos, a otro uno, a cada cual según su capacidad; luego se marchó. El que recibió cinco talentos fue enseguida a negociar con ellos y ganó otros cinco. El que recibió dos hizo lo mismo y ganó otros dos. En cambio el que recibió uno hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor.
 
Al cabo de mucho tiempo volvió el señor de aquellos empleados y se puso a ajustar las cuentas con ellos. «Señor, cinco talentos me dejaste; mira, he ganado otros cinco.» Su señor le dijo: «Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor.» Se acercó luego el que había recibido dos talentos y dijo: «Señor, dos talentos me dejaste; mira he ganado otros dos.» Su Señor le dijo: «Muy bien. Eres un empleado fiel y cumplidor; como has sido fiel en lo poco, te daré un cargo importante; pasa al banquete de tu señor.»
 

2014-11-08 Culto Ecuménico » La casa de mi amigo»

Crismhom – ICM Pan de Vida  Sabado 8 de Noviembre 2014 Culto Ecuménico de la Palabra:  La casa de mi amigo .- Introducción al culto y preludio. (Celebrante)Los cristianos construimos templos para dar culto a Dios. Pero esos templos no tienen sentido si no apuntan hacia el Cuerpo de Cristo animado por su Espíritu. Dios …

leer más

Fantasmas del abandono II

Fantasmas del abandono: quizá te visitan a menudo. Tú eres el único que los puedes ver. El resto no los ve. Quizá vean los suyos propios, pero no los tuyos. Esforcémonos en no hacerles caso. Yo, torpemente, también lo intento 🙂

Verlassunsphantome: vieleicht oft besuchen sie dich. Du bist der einzige der sie sehen kann. Die anderen sehen sie nicht. Vieleicht sehen sie ihre einzige Phantome, aber nicht deine. Bemühe dich sie nicht zu beachten. Ich auch versuche schwerfällig das zu machen 🙂

Si no te escuchan, mejor no hablar

En un curso de liderazgo y gestión de equipos nos pusieron un ejercicio en el que mi papel consistía en no dar la información de la que disponía a menos que alguien me pidiera por mi nombre que la diera. Al terminar el ejercicio puse de manifiesto que desempeñar este papel me resultaba familiar, porque espontáneamente lo hacía. Porque estoy acostumbrado a no hablar si percibo que no se me escucha y en lugar de hablar más alto para captar la atención, prefiero sólo hablar cuando alguien interesado me pregunte o escuche.