Soplo y fuego
Hace pocos días se celebró en el rito cristiano católico el día del Espíritu Santo.
Aquel que está en cada unx de nosotrxs y que nos hace buscar nuestra verdad.
La Ruah le llaman los judíos. Es el aliento de vida divino que habita en ese lugar sagrado dentro de nosotrxs, el que nos da el SER y la Esencia.
Hallarlo es un viaje y somos peregrinos hacia esa Meca, esa isla donde el tesoro es la presencia divina.
Buen viaje hacia nosotrxs mismos y que el universo nos guié!
Dios siempre nos da ejemplos. Thomas es, en mi vida, uno de ellos.
Llega el momento en que la vida te dice: – Ahora es el tiempo!…
En los
«Nos has dado a tu Madre como nuestra para que nos enseñe a meditar y adorar en el corazón. Ella, recibiendo la Palabra y poniéndola en práctica, se hizo la más perfecta Madre». 
«Se ha dicho que a Dios no le importan nuestras oraciones, después de todo Él nos ama incondicionalmente, ¿Cierto? Dios no “necesita” de nosotros; Él no requiere que aparezcamos y realicemos todas nuestras conexiones espirituales o utilicemos todas nuestras herramientas espirituales.
Cuando las tentaciones pongan en peligro tu salvación y la tristeza te quite las fuerzas y los deseos de seguir trabajando por conseguir la santidad, acuérdate de María y llámala en tu ayuda; llámala insistentemente como el niño aterrorizado pide ayuda a su madre y Ella, que es causa de nuestra alegría, correrá a ayudarte. Te desafío a que hagas la prueba. No te fallará ni una sola vez
«María, Madre de Jesús y de cuantos participan de su ministerio sacerdotal,