Contemplando granos de mostaza
El Reino de Dios se parece a un grano de mostaza que un hombre toma y siembra en su huerto; crece, se hace un arbusto y los pájaros anidan en sus ramas. Contemplando granos de mostaza. Con deseo de plantarlos y verlos crecer poco a poco con la esperanza de que un día sean puntos de sostén para otros.

¿Cuántos son los rostros de la misericordia, con los que Dios viene a nuestro encuentro? Son verdaderamente muchos; es imposible describirlos todos, porque la misericordia divina es un crescendo continuo. Dios no se cansa nunca de manifestarla.

