Lectio Divina 2015-02-08: «Todo el mundo te busca»
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS 1, 29-39En aquel tiempo, al salir Jesús de la Sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron. Jesús se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y poseídos. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó a muchos demonios; y como los demonios lo conocían no les permitía hablar. Se levantó de madrugada, se marcho al descampado y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron y, al encontrarlo, le dijeron: –Todo el mundo te busca. Él les respondió: — Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he venido.
Así recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando demonios.
Palabra del Señor
Del santo Evangelio según san Marcos 1, 21-28
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS 1, 14-20
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 1, 35-42
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS 1, 7-11
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO 2, 1-12
En la oración del 24 de diciembre de 2014, se leyó la carta de felicitación de Santiago Agrelo, obispo de Tánger. “No temáis, os traigo la buena noticia, la gran alegría para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un salvador, el Mesías, el Señor”. “Fijaos en vuestra asamblea: no hay en ella muchos sabios en lo humano, ni muchos poderosos, ni muchos aristócratas; sino que, lo necio del mundo lo ha escogido Dios para humillar a los sabios, y lo débil del mundo lo ha escogido Dios para humillar lo poderoso. Aún más, ha escogido la gente baja del mundo, lo despreciable, lo que no cuenta, para anular a lo que cuenta, de modo que nadie pueda gloriarse en presencia del Señor”.
DEL EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 1, 26- 38
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 1, 6-8. 19-28
Lectura del santo evangelio según san Marcos 1,1-8