Sábado Santo: día de espera
El Señor nos da hoy una lengua de iniciado para saber cómo decir al abatido una palabra de aliento.
Sintiéndonos extranjeros entre los nuestros, hoy es día de indecisión y espera confiada. No queramos pensar que Cristo se ha olvidado de nosotros. Recordando a aquellos que piensan que no son dignos de la mirada y el cariño de Jesús.
Aprendiendo a canalizar nuestra interioridad para servicio de los demás. No poniendo el énfasis en crear polémica, aunque en ocasiones haya que hacerlo.
Tras un rato de preparación de oficios, decoraciones y festejos, salimos camino arriba a renovar las promesas de nuestro bautismo. Admirando vistas maravillosas y aminorando el paso dando un respiro a los que les cuesta un poco más subir. Haciendo una foto de grupo para inmortalizar estos días de comunidad. Renovando nuestro bautismo con el agua de un arroyo cercano.


