Viernes Santo: acompañando la muerte de Jesús
Iniciando el día volviendo nuestros ojos a Jesús, volviendo los ojos a nuestro Señor: «Oculi nostri ad Dominum Jesus. Oculi nostri ad Dominum nostrum». El día en que los seres humanos nos volvimos y nos seguimos volviendo contra ti. El siervo de Yavé justificará a muchos, porque ofreció su vida por los que le entregaban.
A tus manos encomiendo mi espíritu, dice Jesús. Te han desechado como a un cacharro inútil, pero sigues confiando en el Padre. Jesús, no quieras pensar que el Padre se ha olvidado de ti.
Encomendando a los condenados a muerte, los enfermos terminales y a todos los necesitados de redención.
Integrando en la oración los gritos de los niños pequeños, gritando Abba, mamá y papá.


