Examen del día
Busco un lugar tranquilo, hago silencio y caigo en la cuenta de que entro en la presencia del Señor. «Tú me sondeas y me conoces».
AGRADECER: le doy gracias a Dios por el día vivido y por todo el bien recibido: las alegrías, los gozos, los encuentros, el perdón y la fe. También por las dificultades, las luchas y las contradicciones encontradas, que me colocan en mi lugar. Aunque no siempre lo haya visto, Dios estaba allí presente, sosteniéndome y trabajando por mí.
PEDIR LUZ: pido al Espíritu luz para mirar mi vida con sus ojos, como la mira Él, para saber reconocerlo en el día que termina y para descubrir cómo ha estado volcado en mí. Le pido también que ilumine mis fallos y que sea su mirada la que descubra mis incoherencias.
TOMAR CONCIENCIA: presto atención a todo lo vivido. Y recorro los sentimientos y recuerdos que he experimentado: gozo, paz, miedo, duda, compasión. Recorro también las faltas que he cometido hoy: mi pobre fe, esperanza o amor, mis fallos de pensamiento, palabra y obra. ¿Qué me ha movido por dentro? ¿Cuál ha sido mi tono en este día? ¿Cómo ha pasado Dios por mí?
PEDIR PERDÓN: le pido al Señor perdón de corazón. Por mis pobres respuestas, por olvidar su presencia, por cerrarme a su amor.
ENFOCAR EL MAÑANA: con la confianza de saberme en las manos de Dios, le pido gracia para seguirle mañana más de cerca, un poco mejor. Y para corregir aquello que me separa de Él. Termino rezando con tranquilidad el Padrenuestro.
Lectio Divina 25 de mayo de 2014: Volveré a estar con vosotros
Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. Yo le pediré al Padre que os dé otro defensor, que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis, porque vive con vosotros y está con vosotros. No os dejaré huérfanos, volveré. Dentro de poco el mundo no me verá, pero vosotros me veréis y viviréis, porque yo sigo viviendo. Entonces sabréis que yo estoy con mi Padre, y vosotros conmigo y yo con vosotros. El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama; al que me ama lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él.
Estoy a la puerta y llamo
Recíbeme con todo lo que Tú pusiste en mí, con todas esas ganas de vivir, con toda mi miseria.
Ap 3, 20: «He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a ella o a él, y cenaré con ella o con él y ellos conmigo».
Sombra como encerramiento
Para experimentar el abrazo amoroso de Dios y su rescate, necesitamos descender al fondo de nuestras sombras. Contemplando la sombra, como el encerramiento en uno mismo, donde no existe ni Dios, ni los demás. Ni siquiera nuestro verdadero yo.
Canto y ofrenda de amor
Quiera el Señor darnos a sentir cada vez más claramente su amor y que este llene tanto nuestra vida que queramos poco a poco ir transformándola en canto y ofrenda de amor para todos los hombres y mujeres de este mundo.
2014-05-15 La fidelidad a Cristo, la autenticidad de la vida
Para descargar la oración de este jueves pulsa en este enlace.
En Memoria


De todas las personas que han sufrido el odio, la incomprensión y la ignorancia de otras por su orientación afectiva-sexual o identidad de género; y especialmente de quienes lo han pagado con su vida.
«Orgullo entre rejas», de Ramón Margaretto, reproducción cedida a Crismhom para conmemorar el Día contra la LGTB fobia 2014.
ORACIÓN

Señor Jesucristo, imploramos tu protección e intercesión ante el Padre por toda la comunidad LGTB; por todas aquellas personas que no se aceptan a sí mismas, que se sienten solas y sufren en la soledad, que son perseguidas por su orientación afectiva, sexual o identidad de género y que no son comprendidas ni aceptadas en su entorno más cercano. Te damos gracias y te pedimos también por Crismhom, para que juntos construyamos tu Reino y seamos luz y faro en nuestra comunidad LGTB de Madrid. † A m é n .
(Haz clic para descargarte la oración del jueves 15 «La fidelidad a Cristo, la autenticidad de la vida» para conmemorar esta fecha.
Se saldrá con la suya
Tanto Zaqueo que quería encontrarse con Jesús pero no sabía cómo y se subió a un árbol (haciendo el ridículo) o Jonás que sale huyendo, o Nicodemo que tiene muchos miedos, se acerca de noche y no le cabe en la cabeza que sea posible empezar de nuevo, todos ellos se acaban encuentrando con Jesús. Por muchos impedimentos que pongan o tengan, Dios se acaba encontrando con todos ellos, porque es Dios quien se acaba saliendo con la suya. Tengamos confianza en que por muy mal que se nos dé (salgamos huyendo como Jonás), Dios se acabará saliendo con la suya.

