Búsqueda avanzada
  • Tipo de contenido

  • Categorías

  • Autor

  • Limpiar filtros

Sobre el amor espiritual

Es cosa extraña qué apasionado amor es este (el amor espiritual), qué de lágrimas cuesta, qué de penitencias y oración, qué cuidado de encomendar a todos los que piensa (ese amor) le han de aprovechar con Dios para que se encomienden, qué deseo ordinario, un no traer contento si no le ve aprovechar. Pues si le parece está mejorando y le ve que torna algo atrás, no parece ha de tener placer en su vida; ni come ni duerme sino con ese cuidado, siempre temerosa si alma que tanto QUIERE se ha de perder […] Es -como he dicho- amor sin poco ni mucho de interés propio. Todo lo que desea y quiere es ver rica aquella alma de bienes del cielo (Camino de Perfección, Santa Teresa de Jesús).

¿Qué más podemos hacer?

¿Qué más podemos hacer? Cuando ya hemos hecho, hacemos y tenemos voluntad de seguir haciendo y luchando por lo que creemos nos hace más personas. Acciones no centradas en nosotros mismos, que nos hacen crecer a veces en medio del sufrimiento prolongado y sostenido. ¿Qué más podemos hacer? Lo que resta ya no es hacer más, sino dejarse hacer. Permitir que haya un umbral fuera de nuestro control abierto a la buena nueva del que cuida de todos nosotros, a través de sí mismo y de los que nos rodean. ¿Qué más podemos hacer? Seguir, seguir y en las palabras de Teilhard de Chardin: adorar y confiar.

Sutilezas de la vida sencilla

Acompañando a mi cuñada, mi tía y mis sobrinos a pasar tres días de puente en un pueblo de Guadalajara. Cielos algo cubiertos, sin mucho frío. Paseos por el pueblo, un poco de aire puro, la visita de un mercado medieval en un pueblo cercano con una exhibición de aves rapaces y un torneo de guerreros medievales (lo que más disfrutó mi sobrino). Contemplando cómo mis sobrinos disfrutan. Vida sencilla, cortos paseos, sueño profundo y descansado como hacía muchas semanas que no se daba. Buenas comidas caseras, algún rato de lectura tranquila. Sin rezar mucho más que estando disponible y dejándose empapar por las sutilezas de esta vida sencilla y tranquila. Quizá la oración más inmediata y profunda.

Me presento.

       Hola, me presento. Francisco, de Madrid, habitual de Crismhom desde hace más de un lustro. Casualmente me llamo con el nombre elegido por Bergoglio. Católico, ecuménico, gay, algo silencioso con la voz ―pero no tanto con los dedos―. Converso, como tantos otros. Como Bradomín, feo, católico y sentimental. No he matado del todo a mi antiguo Ego ateo agnóstico, me gusta hablar con él y darle cariñosos pescozones. Le llevo ahí pegado como a un siamés. Me gusta esta imagen de la película Acción Mutante. Álex y Juan son hermanos siameses, pero uno de ellos resulta muerto en el lejano planeta Axturias. Así somos los conversos, arrastramos muerto nuestro viejo yo materialista no-creyente.

 

De guardar a guardar va mucho

Está claro que hemos menester trabajar mucho, y ayuda mucho tener altos pensamientos para que nos esforcemos a que lo sean las obras […] pues es nuestro llamamiento y a lo que estamos obligadas, aunque de guardar a guardar va mucho (Santa Teresa de Jesús, Camino de Perfección).

Dios es paciente y lento

Dios es paciente y lento. Dios no tiene prisa. Necesitamos observar cómo se manifiesta a través de sus dones y los detalles de la vida diaria. Los caminos de Dios son largos e insondables. No son fáciles de entender, ni descubrir y más aún seguir.

Lectio Divina 2015-04-26: «Yo soy el buen pastor, y doy la vida por mis ovejas»

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 10, 11- 18
 
En aquel tiempo dijo Jesús:
 
— Yo soy el buen pastor. El buen pastor da la vida por las ovejas; el asalariado, que no es pastor ni dueño de las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; y el lobo hace estragos y los dispersa; y es que a un asalariado no le importan las ovejas. Yo soy el buen pastor, que conozco a las mías y las mías me conocen, igual que el Padre me conoce y yo conozco al Padre; yo doy mi vida por las ovejas. Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; también a ésas las tengo que traer, y escucharán mi voz y habrá un solo rebaño, un solo Pastor. Por eso me ama el Padre: porque yo entrego mi vida para poder recuperarla. Nadie me la quita, sino que yo la entrego libremente. Tengo poder para quitarla y tengo poder para recuperarla. Nadie me la quita, sino que yo la entrego libremente. Tengo poder para quitarla y tengo poder para recuperarla. Este mandato he recibido de mi Padre.
 
Palabra del Señor
 

2015-04-23 «Hazte amigo de Jorge y Cia!»

Hoy los invito a hacer un recorrido  loco y compuesto por locos y locas. Compuesto por aquell@s que han encontrado en el AMOR su trascendencia y que decidieron responder con amor, cambiaron el mundo conocido e hicieron carne LA PALABRA. Un día, en una oración, me encontré diciendo, a modo de disculpa, que mi espiritualidad …

leer más

Signos de resurrección

Pascua, tiempo para ponerse en pié y encontrar signos de resurrección. Para que aflore la alegría y reconozcamos y seamos conscientes de esos signos aquí y ahora.