Búsqueda avanzada
  • Tipo de contenido

  • Categorías

  • Autor

  • Limpiar filtros

Oraciones

Los jueves, en la sede de Crismhom celebramos oraciones. Donde dos o más se juntan en mi nombre, allí estoy…  Mateo dieciocho veinte. Vuestro paco casi nunca puede estar allí físicamente.

 

Os comparto ahora algunas oraciones que me gusta hacer. Son muy breves, el formato que se lleva ahora quienes estamos contagiados de la delirante vida urbana occidental y no tenemos fácil escapatoria.

 

Oración,

Oración,

Oración,

Oración,

Oración,

 

Quienes de veras aman a Dios, todo lo bueno aman

Quienes de veras aman a Dios, todo lo bueno aman, todo lo bueno quieren, todo lo bueno favorecen, todo lo bueno loan, con los buenos se juntan siempre y los favorecen y defienden. No  aman sino verdades y cosa que sea digna de amar. ¿Pensáis que es posible quien muy de veras ama a Dios amar vanidades? Ni puede, ni riquezas, ni cosas del mundo, de deleites, ni honras; ni  tiene contiendas ni envidias. Todo porque no pretende otra cosa sino contentar al Amado. Andan muriendo porque los ame, y así ponen la vida en entender cómo le agradarán más” (Camino de Perfección 40,3).

Hiriéronme sin razón

Hiriéronme sin razón: En su reforma del Carmelo dirá a sus hermanas “¡Oh hijas mías! no os aseguréis ni os echéis a dormir, que será como el que queda muy sosegado de haver cerrado muy bien sus puertas por miedo de ladrones y se los deja en casa”. Advierte contra la vanidad y la autosuficiencia, aconsejando huir de frases como “razón tuve”, “hiriéronme sin razón”, “no tuvo razón la hermana”. Dirá “¡De malas razones nos libre Dios! […] La que no quisiere llevar cruz, sino la que le dieren muy puesta en razón, no sé yo para qué está en el monasterio”, porque “Estáse ardiendo el mundo […]” y “No es tiempo de tratar con Dios negocios de poca importancia” porque “No hay unión a Cristo sin misión” y “Lo que más os despertase a amar, eso haced” (Santa Teresa de Jesús).

No os pido más que le miréis

No os pido más que le miréis: “No os  pido  ahora  que  penséis  en  Él  ni  que  saquéis  muchos conceptos ni que hagáis grandes y delicadas consideraciones con vuestro entendimiento; no os pido más de que le miréis […] Tiene en tanto que le volvamos a mirar, que no quedará por diligencia suya. (Camino de Perfección 26,3)

Mis fuentes

Por ejemplo, el sentimiento difuso de ser diferente o estar marginado, de hallarse «aparte», la adhesion a modelos lite­rarios o artisticos más que a modelos familiares o sociales, porque son las únicas escapatorias disponibles. El niño gay -aqui hay que hablar de «infancia gay»- se ha cerrado primero en sí mismo y ha organizado su propia psicología y su relacion con los demas alre­dedor de su secreto, de su silencio. De esta vida interior extrae su capacidad de transformación. Es quizá lo que explica la relación tan particular, y tan a menudo escrita, de los homosexuales con el mundo de los libros y de la cultura.

 

Didier Éribon, Reflexiones sobre la cuestión gay, Anagrama 2001, pág 50.

 

Buscando compañía, habréis de tenerle en todas partes

“Procurad  luego,  hija,  pues  estáis  sola,  tener  compañía.  Pues  ¿qué  mejor  que  la  del  mismo Maestro, que enseñó la oración que vais a rezar? Representad al mismo Señor junto con vos, y  mirar con qué amor y humildad os está enseñando. Y creedme, mientras pudieres, no estéis sin  tan buen amigo. Si os acostumbráis a  traerle junto a vos, y Él ve lo que hacéis con amor y que  andáis  procurando  contentarle,  no  le  podréis  – como  dicen  – echar  de  vos,  no  os  faltará  para  siempre, habrá de ayudaros en todos vuestros trabajos, habréis de tenerle en todas partes” ( CP.  V 26,1)

Sin grandes masas

Participando activamente en la organización de una conferencia para hablar sobre fe, orientación sexual e identidad de género. Doy gracias por ello a pesar del trabajo y el tiempo. Mereció la pena por las personas que vinieron y las que compartieron. Un espacio minoritario y pequeño sin grandes masas, pero lleno de conciencia testimonial y vida.

Para que tengáis mi alegría colmada

Padre Santo, cuida en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno como nosotros […] Pero ahora voy a ti y digo estas cosas en el mundo para que tengan en sí mismos mi alegría colmada.

Yo les he dado tu palabra y el mundo los ha odiado, porque no son del mundo, como yo no soy del mundo. No te pido que los retires del mundo, sino que los guardes del mal […] Santifícalos en la verdad: tu palabra es verdad. Como tú me has enviado al mundo, yo también los he enviado. Y por ellos me santifico a mí mismo, para que ellos también sean santificados en la verdad (Juan 17, 11b-19).

Obispo colombiano desata la polémica al asegurar en un primer momento que “la homosexualidad no es pecado”

El obispo de la localidad colombiana de Fontibón, Juan Vicente Córdoba, sorprendió a algunos con un leve giro en su posición en torno a la homosexualidad y al matrimonio entre personas del mismo sexo, durante su participación hace unos días en un foro organizado por la Fundación Buen Gobierno en la Universidad de los Andes …

leer más

Yo ya no estoy en el mundo, pero vosotros sí

He manifestado tu nombre a las personas que tú me has dado tomándolos del mundo. Tuyos eran y tú me los has dado y han guardado tu palabra. Ahora ya saben que todo lo que me has dado viene de ti; porque las palabras que tú me diste se las he dado a ellos y ellos las han aceptado y han reconocido verdaderamente que vengo de ti y han creído que tú me has enviado. Por ellos ruego; no ruego por el mundo, sino por los que tú me has dado, porque son tuyos y todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío y yo he sido glorificado en ellos. Yo ya no estoy en el mundo, pero ellos sí están en el mundo y yo voy a ti (Juan 17, 1-11a).