Búsqueda avanzada
  • Tipo de contenido

  • Categorías

  • Autor

  • Limpiar filtros

Quédate con tu dolor

Cuando experimentas el profundo dolor de la soledad, es comprensible que tus pensamientos se dirijan a la persona que pudo quitarte esa soledad, aunque fuera por un momento. Cuando, debajo de todas las alabanzas y ovaciones, sientes una enorme ausencia que hace que todo parezca inútil, tu corazón solo quiere una cosa: estar con la persona que alguna vez pudo disipar estas emociones amenazantes. Pero es la ausencia misma, el vacío que hay dentro de ti, lo que debes estar dispuesto a experimentar, y no a quien pudo arrancarte esa sensación temporalmente.

Rigideces

  Extracto. Fuente: Religión Digital

«El cristiano es esclavo del amor»

El Papa: «Los rígidos tienen miedo de la libertad que Dios nos da» y pide no refugiarse en la rigidez de los Mandamientos

«Los rígidos no son libres, son esclavos de la ley»

El Papa a los consagrados: «Nunca rígidos, nunca cerrados, siempre abiertos a la voz de Dios»

El Obispo de Roma recordó asimismo que, una vez, un niño le preguntó qué hacía Dios antes de crear el mundo. «Amaba», fue su respuesta.

Permanece anclado en tu comunidad

Cuando tu vocación de ser un sanador compasivo se combina con tu necesidad de ser aceptado, las personas a quienes quieres sanar terminaran arrastrándote a su mundo y quitándote tu don sanador. Pero cuando, por el temor de transformarte en una persona que sufre, dejas de acercarte a estas personas, no puedes alcanzarlas y devolverles la salud. Sientes profundamente la soledad, la alienación y la pobreza espiritual de tus contemporáneos. Quieres ofrecerles una respuesta verdaderamente curativa que proviene de tu fe en el Evangelio. Pero, a mentido, te has vuelto aficionado a la curiosidad y a la necesidad de afecto, y así has perdido la capacidad de llevar la buena noticia a quienes se te han vuelto tan íntimos.

Luz que brilla

Parte tu pan con el hambriento, hospeda a los pobres sin techo, viste al que ves desnudo, y no te cierres a tu propia carne.

Entonces romperá tu luz como la aurora, en seguida te brotará la carne sana; te abrirá camino la justicia, detrás irá la gloria del Señor. Entonces clamarás al Señor y te responderá; gritarás, y te dirá: «Aquí estoy».

Cuando destierres de ti la opresión, el gesto amenazador y la maledicencia, cuando partas tu pan con el hambriento y sacies el estómago del indigente, brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad se volverá mediodía» (Isaías 58, 7-10).

Brutal agresión en Puente de Vallecas a una mujer transexual

Queremos haceros llegar la nota de prensa que Arcópoli y el Observatorio Madrileño contra la LGTBfobia vamos a enviar sobre la agresión a una chica transexual en Madrid el domingo pasado. Desde Arcópoli estamos colaborando con la víctima desde el martes, aunque no hayamos sacado nada a prensa hasta ahora porque no lo veíamos conveniente. …

leer más

Sigue tu vocación mas profunda

Cuando descubres en ti algo que es un don de Dios, debes reclamarlo y no dejar que te lo saquen. A veces, a gente que no conoce tu corazón, se le pasara totalmente por alto la importancia de algo que forma parte de tu identidad mas profunda, valiosa tanto ante tus ojos como ante los de Dios. Tal vez no te conozcan lo suficiente como para poder responder a tus necesidades genuinas. Entonces debes hablarle a tu corazón y seguir tu vocación más profunda.

Me he dado cuenta …

 «Me he dado cuenta de que hay dos maneras de conversión al cristianismo o de regreso a él; bien se hace sin cuestionar nada y aceptando las cosas como son, integrándose en la denominación que haya elegido con total naturalidad o bien, la integración que se produce no son conflicto porque lo que se ha de aceptar produce algún tipo de reparo intelectual.

Muchas veces se nos pasa por alto el detalle de que regresar al cristianismo a través de una institución o denominación, convierte a esta denominación (anglicanismo, luteranismo, catolicismo romano, ortodoxia, metodismo…) en el medio de acceso a ese cristianismo que es en realidad el objetivo fundamental que nos viene a motivar.

Hay quien queriendo ser cristiana se convierte no al cristianismo sino a la denominación que lo acoge.

Protege tus emociones

Puede ser desalentador descubrir lo rápidamente que pierdes tu espacio interior. Alguien que ingresa en tu vida puede crear de repente desasosiego y ansiedad en ti. A veces, esta sensación ya esta allí antes de que la descubras plenamente. Pensabas que eras centrado; pensabas que podías confiar en ti; pensabas que podías estar con Dios. Pero, entonces, alguien que ni siquiera conoces íntimamente te hace sentir inseguro. Te preguntas si te aman o no, y el extraño se convierte en la norma. Así, empiezas a sentirte desilusionado por tu propia reacción.

Deja que Jesús te trasforma

Estas buscando formas de encontrar a Jesús. Estas tratando de encontrarlo no solo en tu mente sino también en tu cuerpo. Buscas su afecto, y sabes que este afecto involucra tanto a su Cuerpo como al tuyo. Se hizo carne por ti para que pudieras encontrarlo en la carne y recibir su amor en la carne.

Pero algo queda en ti que impide este encuentro. Hay aun mucha vergüenza y culpa estancadas en tu cuerpo, bloqueando la presencia de Jesús. No te sientes del todo cómodo en tu cuerpo; lo devalúas, como si no fuera lo suficientemente bueno, lo suficientemente bello, o lo suficientemente puro como para encontrar a Jesús.

Sigue volviendo al camino de la libertad

Cuando de repente parezca que pierdes todo lo que creías haber ganado, no desesperes. Tu sanación no es un proceso lineal. Tienes que esperar demoras y regresiones. No te digas: “Todo esta perdido; tengo que empezar todo de nuevo.” No es verdad. Lo que ganaste, lo ganaste.