Luz que brilla
Parte tu pan con el hambriento, hospeda a los pobres sin techo, viste al que ves desnudo, y no te cierres a tu propia carne.
Entonces romperá tu luz como la aurora, en seguida te brotará la carne sana; te abrirá camino la justicia, detrás irá la gloria del Señor. Entonces clamarás al Señor y te responderá; gritarás, y te dirá: «Aquí estoy».
Cuando destierres de ti la opresión, el gesto amenazador y la maledicencia, cuando partas tu pan con el hambriento y sacies el estómago del indigente, brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad se volverá mediodía» (Isaías 58, 7-10).
Cuando descubres en ti algo que es un don de Dios, debes reclamarlo y no dejar que te lo saquen. A veces, a gente que no conoce tu corazón, se le pasara totalmente por alto la importancia de algo que forma parte de tu identidad mas profunda, valiosa tanto ante tus ojos como ante los de Dios. Tal vez no te conozcan lo suficiente como para poder responder a tus necesidades genuinas. Entonces debes hablarle a tu corazón y seguir tu vocación más profunda.
«Me he dado cuenta de que hay dos maneras de conversión al cristianismo o de regreso a él; bien se hace sin cuestionar nada y aceptando las cosas como son, integrándose en la denominación que haya elegido con total naturalidad o bien, la integración que se produce no son conflicto porque lo que se ha de aceptar produce algún tipo de reparo intelectual.
Puede ser desalentador descubrir lo rápidamente que pierdes tu espacio interior. Alguien que ingresa en tu vida puede crear de repente desasosiego y ansiedad en ti. A veces, esta sensación ya esta allí antes de que la descubras plenamente. Pensabas que eras centrado; pensabas que podías confiar en ti; pensabas que podías estar con Dios. Pero, entonces, alguien que ni siquiera conoces íntimamente te hace sentir inseguro. Te preguntas si te aman o no, y el extraño se convierte en la norma. Así, empiezas a sentirte desilusionado por tu propia reacción.
Estas buscando formas de encontrar a Jesús. Estas tratando de encontrarlo no solo en tu mente sino también en tu cuerpo. Buscas su afecto, y sabes que este afecto involucra tanto a su Cuerpo como al tuyo. Se hizo carne por ti para que pudieras encontrarlo en la carne y recibir su amor en la carne.
Cuando de repente parezca que pierdes todo lo que creías haber ganado, no desesperes. Tu sanación no es un proceso lineal. Tienes que esperar demoras y regresiones. No te digas: “Todo esta perdido; tengo que empezar todo de nuevo.” No es verdad. Lo que ganaste, lo ganaste.
Cada vez que te sientas solo, debes tratar de encontrar el origen de este sentimiento. Estas inclinado a escapar de tu soledad, o bien, a habitar en ella. Cuando escapas de ella, tu soledad no disminuye realmente; simplemente, la obligas a salir de tu mente temporalmente. Cuando empiezas a habitar en ella, tus sensaciones solo se refuerzan y caes en la depresión.
Hoy es el día de Ntra Sra de la Candelaria. Hoy se celebra el día de la Vida Consagrada..