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Entrégale tu agenda a Dios

Estas muy preocupado por tomar las decisiones correctas respecto de tu trabajo. Tienes tantas opciones que estás constantemente agobiado por la pregunta: “¿Qué debo hacer y que no?” Se te pide que respondas a muchas necesidades concretas. Hay gente que visitar, gente que recibir, gente con la que simplemente estar. Hay temas que piden atención, libros que parece importante leer, y obras de arte para ver. Pero ¿qué de todo esto verdaderamente merece tu tiempo?

Afortunadamente

 Afortunadamente no seremos juzgados por los conocimientos, por el status, la belleza ni por los actos ritualistas religiosos, sino por haber vivido o no la compasión, la ternura, la misericordia y la solidaridad.

Todo se juega en este momento. El vencimiento ultimo, la cita con lo eterno, ¡es hoy!.

Deja que tu dolor se trasforme en el dolor

Tu dolor, profundo como es, se relaciona con circunstancias específicas. No sufres en abstracto. Sufres porque alguien te hiere en un momento particular y en un lugar particular. Tus sentimientos de rechazo, de abandono y de inutilidad están arraigados en acontecimientos de lo más concretos. De este modo, todo sufrimiento es único. Esto es eminentemente cierto respecto del sufrimiento de Jesús. Sus discípulos lo abandonaron, Pilato lo condeno. Los soldados romanos lo torturaron y lo crucificaron.

Tus planes sobre mí

“Invocaré al Dios altísimo, al Dios que lleva a cabo sus planes sobre mí” (Salmo 56) ¡Cuánto me consuela, Señor, saber que tú tienes planes sobre mí! Para ti no soy algo inútil. No soy del montón, no soy una creación de rutina, no soy un producto accidental. Estoy en tus pensamientos y en tus planes desde antes del comienzo de todas las cosas […] Tengo sentido ante ti antes de tenerlo ante mí mismo. Hay un plan para mí en tu corazón y eso basta para que yo valore mi vida y me atreva a existir […] Tú me conoces y conociéndome, cuentas conmigo para llevar a cabo tus sueños del Reino. Tienes un plan para mí. Descubrirlo viviéndolo día a día es mi misma definición como persona. Quiero ser yo mismo, en fe cotidiana, hasta encontrarme a mí mismo en ti. Esa es mi vida (Busco tu rostro, Carlos García Vallés).

Consejo Evangélico de Madrid expulsa a la IEE por su postura sobre la homosexualidad

Con estupor y sorpresa asistimos a la decisión que ha tomado el Consejo Evangélico de Madrid de expulsar a la IEE (Iglesia Evangélica Española) de su seno por haber tomado un claro partido por la inclusión de las personas LGTB y la defensa de sus derechos. Como Cristianas y Cristianos LGTB no podemos quedar indiferentes ante tal hecho.

Sabes que eres bienvenido

No ser bienvenido es tu temor más grande. Se relaciona con tu miedo del nacimiento, tu temor de no ser bienvenido en esta vida, y tu temor de la muerte, tu temor de no ser bienvenido en la vida que sigue a ésta. Es el temor profundamente arraigado de que hubiera sido mejor no haber vivido.

Aquí estás frente al centro de la batalla Espiritual. ¿Te vas a entregar a las fuerzas de la oscuridad, que dicen que no eres bienvenido en esta vida, o puedes confiar en la voz de Aquel que vino no para condenarte sino para liberarte del miedo? Tienes que optar por la vida. En cada momento, debes decidir confiar en la voz que dice: Te amo. “Me has tejido en el vientre de mi madre” (Sal 139, 13).

Catequesis a las jerarquías que han olvidado

Es interesante ver cómo aquellxs representantes de un discurso de amor se olvidan de su responsabilidad y debe recordarselo un funcionario público laico con una mejor «homilía» para la ocasión.

Un ejemplo a seguir.
Ha llegado el momento de hacer «catequesis» con la jerarquía religiosa cristiana y enseñarles el camino de Jesús, el Carpintero de Nazareth. 

Deja que Dios hable a través de ti

Una y otra vez te enfrentas a la opción de dejar hablar a Dios o dejar que tu parte herida lance alaridos. Si bien tiene que haber un lugar en el cual puedas permitir que tu parte herida reciba la atención que necesita, tu vocación es hablar desde el lugar en que reside Dios.

Cuando dejas que tu parte herida se exprese bajo la forma de apologías, discusiones o quejas (a través de las cuales no se la puede escuchar verdaderamente), solo te sentirás cada vez más frustrado y rechazado. Defiende a Dios en tu interior y deja que Dios pronuncie palabras de perdón, de sanación y de reconciliación, palabras que llamen a la obediencia, al compromiso radical y al servicio.

Profesión de Fe de lxs diversxs inclusivxs

«Creo en Dios y soy diverso practicante.

La diferencia me nutre.

Dios no me pide SER quien no soy.

La aceptación de la diversidad me enseña que la Común Unidad se encuentra más allá de las particularidades personales, se encuentra en SOLO DIOS y en los pensamientos de Dios.

Respetando mi diversidad, respeto la del otrx y puedo pedir respeto.

Unirme junto a mis hermanxs en la COMÚN UNIDAD no lleva a la uniformidad.

No creo en el miedo a lo diferente sino en el Amor a la plenitud de lo diverso.

El espíritu de Dios enseña a convivir en el respeto.

Bendito seas mi Señor, Bendito sea mí ser diferente y Bendito el ser diferente de mis hermanxs.»

Repite a menudo: «Señor ten piedad»

Te preguntas que hacer cuando te sientes atacado por todos los flancos por fuerzas aparentemente irresistibles, olas que te cubren y que quieren hacerte perder pie. A veces, estas olas consisten en sentirse rechazado, sentirse olvidado, sentirse no comprendido. A veces, consisten en ira, resentimiento, o hasta deseo de venganza, y a veces, en una autocompasión y autorrechazo. Estas olas te hacen sentir como un niño indefenso abandonado por sus padres.