Tres pilares
No es solo un mensaje más. Es gratitud y propósitos para un 2018 en plenitud.
No es solo un mensaje más. Es gratitud y propósitos para un 2018 en plenitud.
Hoy este niño, Baran (Lluvia en turco), se ha convertido en mi ahijado.Es tiempo de Navidad. Es tiempo de Agradecer. Es tiempo de Vivir.
Para todxs ha nacido el niño Rey!

Monición introductoria
Canto.
En el nombre del Señor nos hemos reunido (BIS)
Cumpleaños Feliz!
En este cuarto domingo de Adviento la protagonista es la Virgen María con el relato de la Anunciación del nacimiento del Hijo de Dios.
Preparando la llegada de un niño que ya casi está aquí. ¡¡Y yo con con estos pelos!! Nace en un establo, en un rincón perdido de Belén. Sencillos pastores y tres reyes magos se encuentran con ángeles, siguen el rastro de una estrella y llegan a este niño. Le rinden homenaje, le traen regalos, sus padres atónitos. Un niño pequeño que necesita todo el cuidado. Aprendiendo cada día a identificar estrellas y reconocer a ángeles, siguiendo el rastro de una intuición que reconoce la bondad e inocencia. Una intuición que nos desconcierta, nos invita a ser más y hacer menos, a salir de nuestra zona de confort para encontrarnos con quienes nos rodean. Hoy el Verbo se hace carne y acampa entre nosotros. ¡¡¡Feliz Navidad!!!
El tercer domingo de Adviento se llama domingo “de la alegría “ y señala el paso de la primera parte del Adviento, más austera y penitencial, o una segunda parte centrada en el gozo expectante de la venida del Salvador. El título de este domingo procede de las palabras que se escuchan al inicio de la Eucaristía:” Estad siempre alegres (Gaudete en latín) en el Señor, os lo repito, estad alegres. El Señor está cerca”(Filipenses 4,4-5).