Taller de crecimiento en la fe Effetá: «Descubriendo las bienaventuranzas con Jesús»
El taller Effetá es una experiencia de crecimiento en la fe.
Effeta está orientado principalmente al colectivo LGTBI, alejado o enfriado en la fe. El taller quiere suscitar el interrogante y la apertura a la fe. Se centra en el primer anuncio de la persona de Jesús, se proclama el amor de Dios y se invita a los participantes a llevar una vida nueva, dinamizada por la presencia del Espíritu Santo. El taller pretende que los participantes puedan vivir plenamente la vida abundante que da Jesús (Jn.10, 10).
El hombre en muchas ocasiones vive la experiencia del exilio, es decir de alejarse voluntariamente de Dios. Cuando el hombre vive apartado de Dios experimenta la tiniebla, la ausencia del amor, la frialdad y el desamparo. En estas circunstancias el hombre siente nostalgia del amor de Dios y descubre la necesidad de volver a encontrar la luz que le guíe al Señor.
En el evangelio Jesús critica el abuso en la utilización del templo con fines mercantilistas. Hay una crítica de la fe por parte de Jesús cuando se establece una relación comercial con Dios. Esto sucede cuando se pone una vela, se hace un sacrificio, se visita un lugar santo, se hace una pequeña ofrenda, con la condición de que Dios me otorgue el favor , me quite la dificultad, me sane de la enfermedad y me libere de las cruces de la vida. Si me lo concede soy feliz, pero si el Señor no me da lo que le pido, me enfado con él, dejo de rezar e incluso puedo plantearme dejar de creer en El.
Este domingo el evangelio nos narra la experiencia de la transfiguración de Jesús delante de sus discípulos más íntimos. Van camino de Jerusalén donde tendrá lugar la pasión y muerte de Jesús y su Resurrección de los muertos. Y Jesús quiere fortalecer la fe de sus discípulos para afrontar la experiencia dura de la persecución y muerte que con mucha probabilidad le pasara a Él y al círculo más cercanos de discípulos.
El evangelio del primer domingo d
El evangelio nos describe una jornada de la vida pública de Jesús en tres escenas:
El evangelio nos describe la primera actividad de Jesús en Galilea que es la curación de un leproso. La lepra era considerada como uno de los peores males que uno podía sufrir. El leproso era como un muerto viviente, tenía que vivir apartado de la ciudad y era considerado impuro, por lo que nadie podía encontrarse con él; el que se encontraba y tocaba a un leproso se convertía en una persona impura. La curación de un leproso era comparada con la resurrección de un muerto. Además de la lepra ritual, es decir, aquella que hacía que el leproso fuera tenido por impuro, estaba la lepra moral, que consistía en que se creía que el leproso había cometido un pecado grave y por eso Dios le había castigado con esta enfermedad. El leproso era un pecador público y estaba estigmatizado.