La Biblia y la homosexualidad: malentendidos anacrónicos

Esta ponencia tuvo lugar como parte de las II Jornadas de fe, orientación sexual e identidad de género. estuvo a cargo de Juan Sánchez y en ella se explora el tipo de homosexualidad que conoce la Biblia y su valoración ético-teológica, y se confrontará con la homosexualidad tal y como nos es presentada por las ciencias modernas; todo ello con el objetivo de llevar a cabo una valoración ético-teológica actual de la homosexualidad.Juan Sánchez Núñez es profesor de Teología en el SEUT. Obtuvo el título de Bachiller en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca y ha hecho su licenciatura en Teología en la Universidad Pontificia Comillas en el área de Teología Dogmática Fundamental. Ha participado en la Iglesia Evangélica Cristo Vive de Canillejas, la Iglesia de los Hermanos Menonitas de Madrid y la Iglesia Protestante de San Sebastián de los Reyes (Madrid). Juan ha realizado tres estudios sobre Ética teológica y homosexualidad en diversas sesiones de estudio en algunas iglesias de la IEE en Barcelona y Madrid, así como en algunos talleres teológicos de la Facultad de Teología SEUT.

2015-05-28 El camino de Santa Teresa de Jesús

El 28 de marzo de 1515 nace Santa Teresa, en tiempos en los que médicos y eruditos se preguntaban si la mujer era “un ser humano”. Esta mujer extraordinaria con tanta pasión y razón, con una claridad intelectual y una personalidad desbordante es coetánea de La Reforma de Lutero, Erasmo de Rotterdam, San Ignacio de Loyola, la Contrarreforma del Concilio de Trento y el Cisma de la Iglesia Anglicana, Nicolás Copérnico y su teoría heliocéntrica y el Lazarillo de Tormes. Con tan solo siete años se escapa con su hermano Rodrigo para hacerse mártires. Teresa de Jesús sufrió paroxismo durante dos días y ya amortajada, casi “clínicamente muerta”, volvió a la vida y aún estuvo tres años sin apenas poderse mover; su mala salud la acompañó durante toda su vida. En una época en la que se acababa de inventar la imprenta, muy comparable al “boom” de internet que experimentamos ahora, la difusión de escritos y libros con ideas nuevas (algunas demasiado “nuevas”) tuvo una repercusión importantísima. Iniciemos esta camino espiritual de la mano de esta mujer extraordinaria.

 

Amor, desasimiento y humildad

Amor, desasimiento y humildad: “Solas tres cosas me extenderé en declarar […] la una es amor unas con otras; otra, desasimiento de todo lo creado; la otra, verdadera humildad, que aunque la digo a la postre, es la principal y  las abraza todas” (Santa Teresa de Jesús, Camino de Perfección, V 4,6-7).

Quienes de veras aman a Dios, todo lo bueno aman

Quienes de veras aman a Dios, todo lo bueno aman, todo lo bueno quieren, todo lo bueno favorecen, todo lo bueno loan, con los buenos se juntan siempre y los favorecen y defienden. No  aman sino verdades y cosa que sea digna de amar. ¿Pensáis que es posible quien muy de veras ama a Dios amar vanidades? Ni puede, ni riquezas, ni cosas del mundo, de deleites, ni honras; ni  tiene contiendas ni envidias. Todo porque no pretende otra cosa sino contentar al Amado. Andan muriendo porque los ame, y así ponen la vida en entender cómo le agradarán más” (Camino de Perfección 40,3).

Hiriéronme sin razón

Hiriéronme sin razón: En su reforma del Carmelo dirá a sus hermanas “¡Oh hijas mías! no os aseguréis ni os echéis a dormir, que será como el que queda muy sosegado de haver cerrado muy bien sus puertas por miedo de ladrones y se los deja en casa”. Advierte contra la vanidad y la autosuficiencia, aconsejando huir de frases como “razón tuve”, “hiriéronme sin razón”, “no tuvo razón la hermana”. Dirá “¡De malas razones nos libre Dios! […] La que no quisiere llevar cruz, sino la que le dieren muy puesta en razón, no sé yo para qué está en el monasterio”, porque “Estáse ardiendo el mundo […]” y “No es tiempo de tratar con Dios negocios de poca importancia” porque “No hay unión a Cristo sin misión” y “Lo que más os despertase a amar, eso haced” (Santa Teresa de Jesús).

No os pido más que le miréis

No os pido más que le miréis: “No os  pido  ahora  que  penséis  en  Él  ni  que  saquéis  muchos conceptos ni que hagáis grandes y delicadas consideraciones con vuestro entendimiento; no os pido más de que le miréis […] Tiene en tanto que le volvamos a mirar, que no quedará por diligencia suya. (Camino de Perfección 26,3)

Buscando compañía, habréis de tenerle en todas partes

“Procurad  luego,  hija,  pues  estáis  sola,  tener  compañía.  Pues  ¿qué  mejor  que  la  del  mismo Maestro, que enseñó la oración que vais a rezar? Representad al mismo Señor junto con vos, y  mirar con qué amor y humildad os está enseñando. Y creedme, mientras pudieres, no estéis sin  tan buen amigo. Si os acostumbráis a  traerle junto a vos, y Él ve lo que hacéis con amor y que  andáis  procurando  contentarle,  no  le  podréis  – como  dicen  – echar  de  vos,  no  os  faltará  para  siempre, habrá de ayudaros en todos vuestros trabajos, habréis de tenerle en todas partes” ( CP.  V 26,1)

Sin grandes masas

Participando activamente en la organización de una conferencia para hablar sobre fe, orientación sexual e identidad de género. Doy gracias por ello a pesar del trabajo y el tiempo. Mereció la pena por las personas que vinieron y las que compartieron. Un espacio minoritario y pequeño sin grandes masas, pero lleno de conciencia testimonial y vida.