Ristra de cosas, tres

Tercera colección de cosas que escribo en papeles sueltos o notas de pantallita. Algunas van a parar a la lavadora. No quiero que se pierdan los chispazos el Espíritu, no sea que le puedan ser útiles a alguien, que os arreglen el día. La finalidad de este blog eres tú y no es mi autobombo, ni siquiera miro las estadísticas de consulta de esto. Sospecho que son tonterías raras y tal vez no las comunique bien, no sé si logro en vuestro cráneo cocinaros las ideas igual que yo dentro del mío pero ahí van.

 

 

Federico, maestro de lógicos

Principios del siglo de los 1900. Surgen como champiñones cabezas pensantes en todas partes, pasmo del parnaso intelectual. En mi opinión como no las hubo antes ni creo que las haya después. Me acuerdo sobre todo de Bertrand Russell o Alfred Whitehead. Sopesaron colocar la filosofía, la lógica, al nivel de los flamantes logros de la química y la física de entonces. Hubo quien soñó con una tabla periódica de las emociones o de los más pequeños procesos de la lógica. Atomismo lógico. Colosal obra, los Principia Mathematica.

 

Bertrand Russell y Whitehead

 

 

Las definiciones previas de los conceptos consumen decenas largas de páginas al principio de los tomos. Hojas y hojas para explicar el uno, hojas y hojas para definir el dos. Hojas y hojas para definir que es y qué no la suma. Y más gente. Un Kurt Gödel, un Georg Cantor.

 

 

Portada de los Principia Mathematica

 

 

 

Aquí van un par de  bombones de aquella época.

Uno. Michelson y Morley miden la velocidad de la luz, horrorizados certifican que la luz de una linterna de bicicleta rápida no va más aprisa que la de otra detenida. Un chiquillo te dispara con una pistola de agua mientras corre hacia ti, ese agua te moja más fuerte que el chorro de otro chiquillo que te también te dispare pero huyendo. Cabal, ¿no? Pues eso no pasa con la luz.  El mundo de la física se revuelve ante el descubrimiento, ¿Habrá éter, sí o no; la luz será onda o partícula? Lorentz y Fitzgerald tienen una ocurrencia, para salvar las apariencias: que el espacio se contrae a alta velocidad. Es rara de ovarios, la explicación, pero funciona. Esto me gusta, lo de salvar las apariencias, le dedicaría otra ristra. A hombros de ellos se sube Alberto UnaPiedra Einstein y simplifica la ecuación hasta la mínima cantidad de conceptos, e igual a eme por ce al cuadrado. La salvación viene de los judíos, también la intelectual. Pozo de Sicar, Juan cuatro veintidós. Una pared en la ciudad de Leiden:

 

 

Contracción de Lorentz en una pared de Leiden

 

Y todo esto hecho con lapicero y hoja de papel y cabeza.

 

Otro bombón. Me fascina Luis Wittgenstein, aquí podéis verle en el cole de niño con Adolfito Hitler, jugarían en el patio y eso.  Y Bertrand Russell. Salvo en su rechazo del cristianismo concuerdo en todo con Bertrand. En algún momento se pelearon Ludwig y Karl Popper, no es un aroma, como en un duelo del Far West, por un quítame allá un silogismo, eran de un rigor mental abrumador.  Nos cuesta ver a Federcico García Lorca en tal selecto club.

 

Kurt Gödel. En Gödel, Escher, Bach, un Eterno y Grácil Bucle ―gran tocho divertido de Douglas Hofstadter― fantasea sobre lo de salir-fuera-del sistema. La paradoja de Kurt Gödel: todo sistema de relaciones llega en algún momento a la autorreferencialidad, como en Las Meninas, como pasa con Don Quijote / Alonso Quijano cuando visita una imprenta donde están imprimiendo su libro. Un sistema de relaciones puede llegar también a alguna situación que contradiga al sistema mismo. Epiménides es un señor de la isla de Creta que decía: Todos los cretenses son unos mentirosos. ¿La frase es cierta o falsa?

 

 

 

 

 

Tabla periódica de las emociones

 

El conjunto de todos los conjuntos posibles se llama también «conjunto» de manera que debería estar dentro de sí mismo. Nuestro Federico es poco sospechoso de estos enredos, ¿verdad? Nos parece que él es pura lírica y tendría problemillas para calcular una raíz cuadrada. Estuvo un tiempo razonable en Estados Unidos de América, incluso le pilló en Nueva York el jueves negro de 1929, el hundimiento de la bolsa, y fue incapaz del rigor mental que supone aprender otro idioma. Yo tengo algunas dudas de que Federico supiera extraer una raíz cuadrada o manejar un vocabulario matemático de más de veinte palabras. No nos importa.

 

¡Pues sí! Federico podría ser maestro de lógicos por un tipo de verso suyo. A ver, a ver, formas poéticas. Redondilla, soneto, ovillejos, pareados, coplas de pie quebrado y… ¡Anaglifos! 

 


 

  La escritura del anaglifo consiste en hacer un poema de cuatro versos, con las siguientes características: en los versos 1º y 2º se repite el mismo sustantivo; en el 3º, siempre «la gallina»; y en el 4º, un sustantivo que choque o sorprenda, por no tener nada que ver con lo anterior.  Por ejemplo:

El barco,
el barco,
la gallina
y el zapato.
 
     Más tarde, Lorca cambió esta estructura, incluyendo en el último verso, en lugar de una palabra, una frase también sorprendente:
Guillermo de la Torre, 
Guillermo de la Torre,
la gallina
y por ahí debe andar algún enjambre.

 

Cuatro detenidos en una celda la víspera de su fusilamiento. Dióscoro Galindo, maestro nacional; Francisco Galadí y Joaquín Arcollas, banderilleros y anarquistas, ¡olé ahí pedazos de atributos! Federico, poeta. Los cuatro fusilados en Granada en agosto de 1936. Esa última noche bien pudieron pasarla haciendo anaglifos. Federico por mí bien pudiera ser maestro de lógicos. Es difícil hacer un buen anaglifo. Alquien hizo notar que «enjambre» y «gallina» no dejan de remitir al mundo animal. Después de la gallina necesitamos algo muy diferente. ¿Qué tal si usamos otro idioma?

 

 

 

 

libro anaglifo agujero

 

 

Incluso fuera mejor este ejemplo. Un anaglifo tan brutal como un agujero en el papel. Ese sería uno de los mejores anaglifos porque salta fuera del sistema, del concepto paradigma framework.

La creación entera a mí me parece una cosa rarísima. Yo no sé por qué tuvo la Trinidad una ocurrencia tan rara de hacer una creación donde hay cosas tan tremendas como suicidas, dolor durante toda una noche o crucifixiones. No hablo ya de los agujeros negros, galaxias o del tamaño del Universo que por lo exagerado parece de chiste. A mí me abruma el tamaño y la edad del Universo. David Deutsch lo llama Multiverso. Ya sé que las puestas de sol sobre el océano o los besos de labios veintañeros con dentaduras blancoazuladas compensan el dolor pero… no sé, no sé. A veces cuando estoy en modo ensoñación pienso que la Creación es el gran Anaglifo de Dios,

 

Dios Padre

Dios Hijo

Dios Espíritu Santo

La gallina del anaglifo

Y la Creación.

 

Creo que no me he explicado bien.

¿Será esto falta de Fe?

Bendiciones en todo caso si has llegado hasta aquí.

 

Dejar de escribir este blog

Lo dije hace años pero ahora lo mantengo, pasa que me he descargado para leer por la noche a Walter Kasper, a falta de, digamos, mejor, actividad previa al sueño.

https://mercaba.org/ORARHOY/JESUS/kasper,_walter_-_jesus_el_cristo.pdf

 

Finura argumental, volquetes de citas, hay que merendar bien para comprender conceptos sutiles, yo creía que podía pero no, no puedo. No sé si es que está mal escrito o soy yo ceporro. Esto más probable. ¡Queremos filosofía con abrefácil! Y Walter Kasper es uno más de entre cientos.

No hay nada como ser un profesional. Vives en Tubinga y en los aeropuertos visitando Roma y universidades católicas o cristianas, cobras por ser teólogo, llevas haciéndolo desde los catorce años. Los demás somos patéticos. Incluso decir esto mismo es patético, presupone alguna pretensión mía de que yo pudiera codearme con Walter. Ya me callo ¿qué pinto yo añadiendo nada a Walter? Con un internet que crece a razón de teras por minuto es mejor retirarse y callar. Obrar, limpiar c***s de viejo en silencio, dar mucha limosna, escuchar con paciencia a los ayunos de atención, eso es la más alta finura de pensamiento.

Yo soy el camino, la Verdad y la Vida. Comprimido en nueve palabras. Juan catorce seis. No me obligo a estudiar más sutilezas filosóficas, ni de las fáciles ni de las difíciles. El argumento de aquel moro: vamos a quemar esta biblioteca. Si dice algo parecido al alcorán la quemamos pues ya tenemos el alcorán y ahorramos duplicaciones. Si dice algo contrario al alcorán con más pasión la quemamos. Hombre, no es mi argumento porque yo no quemo bibliotecas, renuncio a rellenarlas.

Lástima de servidores de internet que calientan aún más el clima y consumen corriente.

Me levanto del teclado, este ya no es mi carisma, no. Me dedicaré a la escultura.

 

Escultor

 

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Rabia por dos citas perdidas

 

Tengo mucho coraje porque he perdido dos referencias bibliográficas, quien como yo disfrute con las bibliotecas infinitas sabe de lo que hablo. Ni con dos horas de gúguel doy con ellas. Las recuerdo sin más.

 

Una es de una revista gratuita que se repartía por el sur de Madrid. Estaba yo esperando allá por mayo de dos mil en un andén de la estación de cercanías de Getafe y hojeaba un periódico gratuito. Estaba en la portada y en varias páginas interiores un artículo acerca de gimnasios, bienestar y estética personal. El artículo empezaba algo así como… (cito de memoria)

Hoy todos nosotros estamos muy implicados en nuestra estética personal. Es importante cuidar nuestra imagen y, a diferencia de épocas anteriores, concedemos tiempo y dinero no sólo a ropa sino a productos de cosmética y también a servicios: gimnasios, fitness y clínicas de cirugía plástica. Y es que debemos atender y mejorar nuestra imagen, nuestro cuerpo, porque intelectualmente somos todos muy parecidos.

 

Esas últimas cinco palabras las recuerdo perfectamente, sí señor. ¡Con dos cj**, con dos hemisferios cerebrales, ole ahí, sí señor! Pero no te critico, no. Te entiendo perfectamente, redactor, redactora, porque yo también caí en el mátrix actual del Pensamiento Único, del creer que todos somos intelectualmente muy parecidos.

Unos reparten bocadillos en la Cañada Real, otros hacen tres o cuatro horas de Sagrario, las que hagan falta. Hay quien como yo va cada algunos meses a donar sangre y es tan homosexual, o más, que yo. Hay quien se está preparando la oposición de bombero o de notario, mientras que su vecino de abajo es incapaz de acabar un sudoku y se envenena con un porro. Unos se gastan el sueldo del mes en la abyecta casa de apuestas de abajo, otros lo mandan a duras penas a El Salvador, remesas. No, anónimo redactor perdido. Ni somos intelectualmente muy parecidos ni tendríamos que destacar pareciendo guapos ni musculocos. Pero yo te entiendo. Te entiendo hermenéuticamente, mejor de lo que tú mismo te entiendes. Vaya truño rollo de párrafo largo que acabo de escribir. Perdonadme este tiempo de lectura digno de mejor causa vuestra.

Casi me alegro de haber perdido esa referencia, esa publicación. Llegó el tren, solté el periódico no sé muy bien dónde, y ahí perdí un condensado del Pensamiento Único, Pensamiento Débil impuesto [ Zygmunt Bauman, Gianni Vattimo ] Zeitgeist espíritu de nuestros días.

 

 

La otra cita perdida es de un analista LGBT que hace unos años se preguntaba acerca de la promiscuidad y reflexionaba sobre las diferencias y semejanzas de la seducción y el emparejamiento nuestro con el heterosexual. Le asombraban los encuentros furtivos de cuarto oscuro ―más bien son cuartos penumbrosos―. Decía algo así, también cito de memoria: ¿Cómo es posible que haya una relación en la que el yo esté ausente?

Yo entiendo a este hombre, sí. Como con el apaleado y robado caído en el camino de Jericó, a quien el samaritano cuida sin preguntarle el nombre. En los actos promiscuos urbanitas nos relacionamos muy a fondo con alguien cuyo nombre y biografía desconocemos y él la nuestra. Concedemos durante una hora a perfectos anónimos algo que otras parejas tardan años en concederse. Se lo dan mutuamente después de sancionarlo con una monumental ceremonia triple, civil, litúrgica y festiva, tras haberlos incorporado a familiares y amigos. Nosotros nos lo damos tras una caza cruising de pocos segundos.

Pero a este analista le faltaba un detalle: el yo está ausente en el sexo promiscuo urbanita, sí. Pero la retina no. Siempre insisto en esto, los gays somos visuales, demasiado. De los otros sentidos también claro, pero sobre todo visuales. No me importa cómo te llames pero antes dame fotos.

 

enamoró se de montesinos

de oýdas que no de vista

 

Era moda en el amor cortés medieval enamorarse de oídas, por la fama de la dama, y no por haberla visto. Es de una belleza superlativa simbólica, esto. Nosotros al revés. Guardamos rostros como banderas en el corazón, los imprimiríamos en una camiseta siempre puesta, ¡sin conocer su nombre! No tengo claro que esto me guste pero es lo que hay.

 

Añado, no estoy en eso ya. Depuré y lo pasé bien pasado por el filtro de la rejilla de madera romboidal. Confesado. Pasada etapa mía.

En esta línea opina Álex Espinoza. Él ha escrito bastante sobre esto. Para quedarme yo encima, como el aceite ―rematar una conversación, coronarla con guinda y que hable yo el último, señal de mi soberbia un poco ridícula, esto pasa también en discusiones de tráfico a base de golpes de claxon― digo, para rematar esto diré que no estoy de acuerdo con lo de «pasatiempo». Hombre, no es un acto épico de los que se celebran una o dos veces en la vida, pero yo no me lo tomaba como pasatiempo, no.

 

Grados de compromiso

Este asunto me gusta, es de mis temas recurrentes, escribí algo en mi primera de estas ristras de bobadas propias .

Tú vas por la calle y se te cruza alguien.

―Hey muchacho, llevas la bragueta abierta.

― [ !!! ]

 

¿A qué te compromete el haber oído eso?

Es un mensaje que cuando te mueve los tímpanos, cuando te enteras y das por enterado no te deja indiferente. Me gustan los ejemplos visuales, ya sabéis.

 

dos lápices aislados

 

Dos lápices aislados. Cada uno pinta lo que quiere. Van a lo suyo.

 

dos lapiceros

 

Dos lápices unidos por una telaraña. Caso peor aún. No se mueven, ni siquiera están en contra uno del otro.

 

dos lápices unidos por cuerda

 

Unidos por un hilo. Si tiro de uno el otro se viene, pinto así dos rayas. Pero el lápiz arrastrado no siempre pinta la misma raya que el que tomo.

Fco blog lapicero cadenas

 

 

Me gusta cómo funcionan las cadenas, y cómo suenan. Si tiro de un lápiz el otro se viene pero ese es el único movimiento que copia. Y depende de dónde estén atados los extremos.

 

 

Fco blog lápices unidos tablas

 

Los pego con una tabla: intentan escribir lo mismo pero a trompicones.

 

Aquí quería llegar.

Unión solidaria. ¿Hipóstasis? Un lápiz es la vid y el otro el sarmiento. Pantógrafo: un lápiz escribe lo mismo que el otro. CTRL+C automático en tiempo real.

 

Fco blog lápiz pantógrafo

 

El segundo lápiz se compromete con el primero, oye lo que dice, lo sigue. Juan Catorce doce: en verdad os digo, el que cree en mí hará las obras que yo hago y aún mayores.

 

 

Fco Blog Pantógrafo animado

 

 

Opino que lo que usaba Jesús para dejar completamente seducida a la gente era hablarles de algo relevante. Perdonadme que no me he leído toda la literatura teológica al respecto de las ipsissima verba de Jesús ܡܫܝܚܐ,   su relevancia y sentido. Ya sabéis, en los Evangelios Buena Noticia se nos suele contar: Se le acercó, le dijo sígueme, y el otro fue y se levantó yendo detrás. Tenemos sed de sentido, de dar sentido a nuestra biografía con palabras muy relevantes, palabras poéticas. Poesía = la palabra exacta en el tiempo. Vosotros alguna vez os habéis dado un golpe en ese punto del codo, entre dos huesos, donde el dolor se nos dispara. Jesús hablándote debía ser algo así. Pero sin dolor, claro. Un chute de relevancia y significado. Te lo confirman hasta los soldados romanos, nadie había hablado antes como este hombre, Juan siete cuarenta y seis.

 

«Una persona que, por ejemplo, practique meditación budista por la mañana y asista a clases de yoga por la tarde. Luego, también guarda el ramadán porque «su actual pareja» es de religión musulmana y además porque el ayuno intermitente es muy bueno para conseguir una buena figura. Por otro lado quería ser madrina en el bautizo de su sobrino y además todos los años asiste a la procesión del santo patrono de su pueblo porque su padre la hizo congregante de niña. Y cuando sale a la sierra con sus amigos dedican un rato largo a situarse en sintonía con los espíritus de la naturaleza. Por supuesto, les tiene dicho que cuando se muera quiere que la incineren y esparzan sus cenizas al viento, sobre esas montañas que tanta paz le dan, para poder fundirse con la Madre Tierra.»

 

Juan Miguel Corral. Extraído de aquí, página 3:

https://www.yumpu.com/es/document/read/63209068/alegraos-18-la-verdad

 

Añadiría yo: cuando iba diez minutitos nada más a algún tanatorio, saludar un poquito y para ver un fiambre tras un cristal [ yo tuve la suerte de poder tocar a mis ancianos, fríos, piel pollo ] va y dice «…y donde quiera que estés, allá donde sea, que tu energía nos sonría…» Pero ¿qué energía? ¿Electromagnética? ¿Cinética? Ah, ya, tú quieres decir energía psíquica. Pero energía sin Dios Trinidad, y sin profesionales ni siquiera aficionados suyos.

 

Tú sigue así.

 

 

 

 

Profesionales versus aficionados. Todos tenemos claro esto: enfermos, al médico. ¿Coche roto? Al taller. ¿Asuntos trascendentes más allá, alma inmortal, psicofonías, exorcismo, NDE experiencias cercanas a la muerte etcétera? Hum, los profesionales de esto nos ponen a la defensiva. Sus enormes templos en nuestras calles que no pagan el IBI. ¡Y sobaban infantes! Profesionales de sus deidades, pagan tal chiringuito cobrando cestillo o diezmo. Nos pone a la defensiva que haya profesionales de Dios, es normal, también se ponía a la defensiva el Jesús histórico que también es el Jesucristo eterno de la Fe trinitaria. Esto le dolía, se ponía rojo morado de ira.

 

 

Videla comunión, seguramente arrepentido

 

Fig. 1.  Jorge Rafael Videla comiendo la Carne de Jesús el Cristo. [ Ojo, no juzgo ni sentencio. ]

 

Hay quien gusta de los aficionados para lo Trascendente. Para lo más importante de la vida, lo más sutil y también lo más serio prefieren vulgares aficionados. Ver Cuarto Milenio y su publicidad hasta las dos, y eso que hay que madrugar el lunes. Pagar en negro a echadoras de cartas, el tarot de Jodorowsky, tan bonito; acudir a hipnotistas que nos revelen vidas pasadas. El psicomanteo que propone el veterano Raymond Moody. Leer las abundantes revistas sobre esto  ―caso editorial español único en los kioskos europeos― Más Allá, Año Cero. Así nos va. Aficionados. Conste que alguna vez he apostado yo por esto. Conste.

 

No. Yo ya prefiero profesionales para todo. Porque tienen vocación, por eso son profesionales. En esta vida todos somos aficionados, no nos da tiempo a más: Charles Chaplin. Cierto, pero sin duda prefiero profesionales. Como lo era él del cine, mucho más profesional del cine que tú y yo. Las mujeres y hombres de ciencia dura, serios, grises, en privado creen en Algo Más, sí, no lo dicen en público.

Yo lo sé.

Y vosotros lo sabéis, pero ningunean en público la religión institucionalizada, les molesta que la fe y la liturgia esté profesionalizada. Como ellos, profesionalizados.

Dos de cada tres habitantes del planeta no son cristianos. A lo mejor sí han oído hablar de nuestro Señor o han tratado alguna vez con nosotros y han sentido cómo nos conducimos. ¿Se han sentido concernidos por esto? Y el salto más difícil de su mundo psíquico, hacer una conversión de fe. ¿A qué situación deberían exponerse para abandonar el satanismo, el ateísmo, el pastafarismo u otras que no nombro [ ¡ Mi cuello ! ] y unírsenos? ¿Que puedo hacer yo, pobre vago limitado, para comprometerles en esto, provocar tal situación?

 

¡Conviértase! Rompa Vd. el cristal

Sabéis que me gustan los bomberos, por su carga simbólica y real. En el templo franciscano de Medinaceli en Madrid hay unos extintores colocados de tal modo en una hornacina que más bien parecen santos. Seis extintores.

Dentro de nuestra mente, tal vez en el lóbulo temporal derecho, tenemos una hornacina,

 

Extintores templo

 

Para salir de una religión falsa, que las hay, fes falsas, hay que romper ese cristal, quitar el espagueti volador, el falso ídolo profeta y poner en su lugar a la Trinidad, que es la religión verdadera. Pero la hornacina, su cristal, son tan importantes para nosotros que no queremos re-llenarla ni romperlo. Aquí hay un filón de investigación para quien lo quiera. Nuestro sentido de lo numinoso, de lo sagrado, nuestra hornacina psíquica para las religiones es más importante que la religión misma que lo llena. Por eso estadísticamente hay tan pocas conversiones. Satán sabe esto y lo que hace es okupar esa hornacina al menor descuido y apagar las luces para que no veamos que se nos ha colado.

 

Yo a veces en el Sagrario solitario pienso, «…para que esto estuviera lleno de gente, abarrotado de orantes arrodillados silenciosos, ¿qué debería pasar?» ¿Un asteroide de caída inevitable? ¿Jesús en gloria y majestad apareciendo en todas las pantallitas del mundo sin que Apple, Android ni las operadoras de telefonía puedan dar respuestas?  A solas en el sagrario estoy bien pero acompañado estaría mejor. Para que se abarrotase de gente lo primero que debemos hacer es convertirnos a la Fe verdadera y romper el cristal. ¿A cabezazos? Mirad qué cartel más absurdo.

 

martillo rompecristales uno

 

Te equivocas si estás leyendo esto y crees que no tienes hornacina ni un máximo respeto hacia algo, algo de máxima relevancia para ti. Esto ya lo hizo notar Paul Tillich: todos tenemos algo a lo que concedemos una máxima seriedad. Si crees que no es tu caso es porque en la hornacina tienes al Maligno, que es un ángel de estatus muy alto, sí, gran rango, pero mentiroso y enemigo de la vida. No, no te rías, busca tu hornacina, enciende la luz de la sala y verás que se te ha colado ahí.

 

Martillo rompecristales dos

 

 

 

 

 

Si alguien le molesta algo de esto o voy fuera de la ortodoxia que me avise y lo borro.

 

Interior templo Medinaceli Madrid

 

Dios Trinidad, ayúdanos a convertirnos. Rómpenos el cristal velo de nuestro templo. Llénanos la hornacina de nuestra sed de verdad.

Señor, envía obreros profesionales a tu mies. Que sepamos sembrar y regar a los demás.

 

 


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