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Adviento 2017

Adviento 2017. Ralentiza un poco. Tómatelo con un poco más de calma. Haz silencio. De nada sirve ganar el mundo si me pierdo yo. Siento que me pierdo en medio de actividades. Me decía un buen amigo: «espero que esta nueva responsabilidad no te quite la paz y el entusiasmo. Estamos para servir, pero también para durar y madurar en el servicio». Ralentiza un poco. Tómatelo con un poco más de calma. Haz silencio.

Sale el Sol

En mi día a día escucho muchas quejas del entorno, necesidades, deseos y todos ronda sobre lo mismo: Necesidad de cambio.
La verdad es que ese cambio comienza por nosotros.
Comienza con una «encarnación».
Encarnación de las palabras que decimos, de las palabras que creemos, de las emociones que sentimos, de los valores que deseamos ver en otrxs y en el mundo, de la libertad que deseamos.
En este tiempo que realizamos el memorial de la Encarnación del Verbo que nuestro propósito sea el no esperar a mañana.
 
«Mañana es hoy y empieza aquí. Sale el sol»
 

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Una llamada a la esperanza

Adviento, una palabra ya muy lejana. Una palabra sin apenas contenido, perdida en el tiempo. Más allá de su significación etimológica, una palabra sin muchas resonancias. ¡Tantas y tantas palabras dormidas para siempre para vivir en el recuerdo del tiempo! La Iglesia vive y ora según un ritmo anual que diversifica nuestra vida con Dios. Es necesario vivir el misterio del Adviento, sin el cual no hay Navidad posible. Solamente desde la disponibilidad de una preparación de los caminos del Señor se llega a la plenitud de «todos verán la salvación de Dios». Plena realización de la esperanza para los hombres de hoy y sus nuevas situaciones.

La vida se las trae

LA VIDA se las trae constantemente! ¿Alguien puede decir que, si estamos abiertos, no nos sorprende a todo momento??? Pues yo no he perdido mi capacidad de asombro ni mi apertura. A pesar de la pereza reinante en mi alma los servicios se siguen sumando. También la gente y las oportunidades.

Ser «viviente» practicante llena de colores y consume el alma.

Cada día ser «luz y faro» es el pago apropiado por el aire que consumo, la vida que se me ha dado y la Gracias recibidas.

Toda mi gratitud a MI Jesusito y a MI Señora, que nuevos regalos me han ofrecido. No tiene mérito decir SI.

Vive, Respira, Sirve, Recibe y Da.

Consúmete en todos tus colores verdaderos!

¿Acostumbrados a hablar con gente que no conoce a Dios?

La esperanza nos abre el corazón, nos preserva del egoísmo y nos lleva a amar. Es armarse con el yelmo de esperanza en el cielo. La esperanza nos salva de tantas cosas …

Pablo está acostumbrado (como a la mayoría de nosotros) a tratar con personas que no han conocido a Dios. Al conocerlo se llenan de esperanza que les hace vivir de otra manera. Descubrimos que no somos de este mundo y estamos llamados a construir una sociedad nueva. Aunque camine por cañadas oscuras, no tememos porque Dios va con nosotros, es nuestro buen pastor. Esperanza es saber que Dios nos acompaña en comunión. No nos preguntamos cómo tener esperanza para nosotros sino para los demás. La esperanza nace del anuncio de la llegada de Dios.Ll

La oración nos une a Cristo

La oración es una tarea fundamental para los cristianos que el mismo Jesús nos enseñó y encargó especialmente. Durante su vida pública, Cristo, el Maestro, dedicó mucho tiempo a la oración silenciosa y contemplativa. Llegado su tiempo, enseñó a sus discípulos una manera de orar dirigiéndose al Padre para encomendarse en sus manos.

La practica de la parecencia de Dios

 
La práctica de la presencia de Dios, según las cartas del hermano Laurent de la
Résurrection (1614-1691)
 
La práctica más santa y más necesaria en la vida espiritual es la presencia de Dios,
que consiste en complacerse y acostumbrarse a su divina compañía, hablando
humildemente y entreteniéndose amorosa mente con El en todo momento, sin reglas ni medida; sobre todo en época de tentaciones, de penas, de aridez, de disgusto e incluso de infidelidades y pecados.

Fundamento: Oración …

(Continuación y Final)

Comprendiendo que el «fundamento» es un todo orgánico, donde no hay jerarquía sino que es una unicidad del SER, donde cada fundamento es solo una faceta de expresión, pues yo le respondí claramente a Ignacio de Loyola:

Mi fundamento es diversidad, inclusión, servicio, cruz y oración. 

Y hemos llegado al final de este diálogo ignaciano-norbertiano y, justamente, acabando con la base y el amalgama de los fundamentos anteriores: la oración.

He recibido la gracia en esta vida de nacer en una familia no ortodoxa que, cuando la necesidad espiritual llego a su seno, se dedico a investigar lo que había en el mercado. Esto ha hecho que pudiese comenzar con formas de oración no pre-establecidas.

No vamos a ser presa del vacío

Conocemos a Dios, tenemos futuro, un sentido y un para qué, una certeza de que no vamos a ser presa del vacío. Vivir la esperanza futura nos da mucha fuerza para vivir el presente. El diario de Anna Frank lleva al límite la esperanza humana pero los cristianos aspiramos a una esperanza con mayúsculas que es Dios mismo, un amor sin condiciones, la vida eterna.

Para crecer en esperanza nos ayuda mirar el pasado con agradecimiento (la memoria agradecida), al presente con mucha atención (estando vigilantes y ver cómo Dios actúa en cada momento) y al futuro con ojos abiertos, porque Jesús viene a estar con nosotros. Por la esperanza aspiramos al cielo, la felicidad que no se acaba.

Adviento, tiempo de esperanza

Adviento es tiempo humilde para recibir al niño Jesús en medio de un momento que se nos hace oscuro, agitado, lleno de ansiedad cuando somos presa de la angustia, la desesperación y el cansancio. Vivimos en una cultura de la desesperanza. La esperanza cristiana va más allá de la alegría humana. Es una gracia que nos invita a mirar al futuro con esperanza hasta el límite de esperar contra toda esperanza.

Jesús vino, viene y vendrá a nuestra vida. Quizá por eso los cristianos podemos convivir con la desesperanza. La esperanza del cristiano viene del Señor, de que siempre viene a salvarnos.