El conocimiento del misterio escondido en Cristo Jesús
Del Cántico espiritual de san Juan de la Cruz, presbítero
(Canciones 37, 4 Y 36, 13, declaración)
Del Cántico espiritual de san Juan de la Cruz, presbítero
(Canciones 37, 4 Y 36, 13, declaración)
Del Libro de san Ambrosio, obispo, Sobre la virginidad
(Cap.12, 68. 74-75; 13, 77-78: PL 16 [edición 1845], 281. 283. 285-286)
Desde Crismhom, comunidad de cristianos y cristianas LGTB+H de Madrid, hemos recibido con alarma y tristeza la publicación el 8/12/2016 del Documento Vaticano de la Congregación para el Clero “El don de la vocación presbiteral – Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis”.
En efecto, este documento en sus apartados 199, 200 y 201 se refiere a la ordenación de personas con “tendencias homosexuales“, llegando a la conclusión de que no pueden ser admitidos ni al Seminario, ni a las Órdenes Sagradas.
Según una constante y sólida tradición, la imagen de la Virgen de Guadalupe, a raíz de su impresión en la tilma del indio Juan Diego en 1531, en la ciudad de México, permaneció algunos días en la capilla episcopal del obispo fray Juan de Zumárraga, y luego en el templo mayor. El 26 de diciembre de ese mismo año fue trasladada solemnemente a una ermita construida al pie del cerro del Tepeyac. Su culto se propagó rápidamente e influyó mucho para la difusión de la fe entre los indígenas. Después de habérsele construido sucesivamente otros tres templos al pie del cerro, se construyó el actual, que fue terminado en 1709 y elevado a la categoría de basílica por san Pio X en 1904.

Hace unas décadas que he comprendido que la existencia es una relación de amor entre creatura y Creador. Y he aprendido a aceptar aquellos regalos que tiene para darme. Esto es «fácil» de vivir si vas liberándote del miedo a la «incertidumbre» pero es difícil de explicar a otrxs. He aprendido a vivirlo con naturalidad y gratitud, aun en el dolor.
Las experiencias son aprendizajes, modelaciones de la vasija, nutrición … si son aceptadas con un espíritu, mente y corazón abiertos.
De los Sermones del beato Isaac, abad del monasterio de Stella
(Sermón 51: PL 194, 1862-1863. 1865)
Cuando hablo y discuto sobre la liturgia, si es así o asá, me atrevo a pensar que lo más importante probablemente no es la liturgia, la forma de celebrar. Lo más importante es el hecho de que hay personas a mi alrededor sin trabajo, sintiéndose solas, enfermas, hambrientas, dolidas, sin la confianza para pedir ayuda, sin atreverse a compartir sus sentimientos más íntimos por temor a ser juzgados. Estas cosas rompen la estabilidad y la paz de cualquiera. Entretanto, mientras soy incapaz de estar suficientemente cerca de quien lo necesita, me desahogo hablando y discutiendo sobre la liturgia.
Del tratado de San Ireneo, obispo, Contra las herejías
(Libro 5, 19, 1; 20, 2; 21, 1: SC 153, 248-250. 260-264)
Has recibido la carga del sacerdocio. Sentado en la popa de la Iglesia, gobiernas la nave en medio de las olas que la combaten. Mantén firme el timón de la fe, para que las fuertes tormentas de este mundo no te hagan desviar de tu rumbo. El mar es ciertamente grande y dilatado, pero no temas, porque él la fundó sobre los mares, él la afianzó sobre los ríos.