¡¡Feliz Año Nuevo!!
Desde la memoria del año que termina, recibe con alegría y esperanza el nuevo que comienza. Damos gracias por personas de referencia que nos acompañaron, nos ayudaron a extraer lo positivo y a quitar fuego a las dificultades. Las que nos dieron la intuición del tipo de personas que queremos ser.
Nos hacemos conscientes de que la mayor parte de nuestros agobios y prisas son momentos que no somos capaces de recordar y que lo que recordamos es lo que de verdad es importante.
Damos gracias por familiares y amigos que están con nosotros y por los que ya siempre lo seguirán estando.
Año Nuevo, la vida sigue, proyectos nuevos y antiguos, buenos deseos que hacemos realidad, situaciones que dejamos atrás para acoger otras nuevas y gestos y compromisos que nos ayudan a aspirar a hacer un mundo algo mejor yendo más allá de la buena voluntad.
Que traiga lo que traiga el nuevo año, sepamos filtrar y quedarnos con lo positivo y aprender de lo que rompe nuestros planes y quiebra la esperanza de nuestra vida.
¡¡¡Feliz Año Nuevo!!!
Se acerca un final y un comienzo.
Hoy es el Día de la familia cristiana. Una fiesta establecida recientemente para que los cristianos celebremos y ahondemos en lo que puede ser un proyecto familiar entendido y vivido desde el espíritu de Jesús.
De los Sermones de san Bernardo, abad
Muchxs son los santxs inocentes que al día de hoy siguen muriendo. Parece una tendencia humana natural: oprimir o dejarse oprimir.
De los Sermones de san Quodvuldeo, obispo
De los Sermones de san Fulgencio de Ruspe, obispo
Este 25 de diciembre festejamos el cumpleaños de Jesús, el nazareno nacido en Belén.
De los Sermones de san Agustín, obispo (Sermón 185: PL 38, 997-999) 