2017-11-05 «El discípulo es el que tiene modelo a Jesucristo: su enseñanza, su estilo de vida y su camino hacia la cruz.»
El Evangelio de San Mateo es conocido como el evangelio de la iglesia porque recoge los problemas las necesidades y la vida de la comunidad cristiana. También es el Evangelio que nos indica cómo ser discípulos. El discípulo es el que tiene modelo a Jesucristo: su enseñanza, su estilo de vida y su camino hacia la cruz. Los fariseos representan el antimodelo de ser discípulo: vivir de la apariencia, buscar la admiración y los primeros puestos o pretender que nadie me quite mi sitio, mi silla o mi puesto.Desgraciadamente el fariseísmo es una enfermedad del espíritu que afecta tanto a las personas como a las instituciones. Frente a ello, Jesús nos propone llevar la Palabra de Dios en el corazón sin presumir de llevar la etiqueta de buen cristiano; en la comunidad no hemos de buscar solo relacionarlos y acoger a los más simpáticos, atractivos e influyentes sino sentarnos y dedicar tiempo a los más tímidos, con peor apariencia y que están más solos. La comunidad cristiana de Crishmom debe visibilizar la fraternidad y la opción por los más pobres del colectivo LGTB.
(Padre Ramón Llorente Garcia)
Entrada. Va acabando el curso, con sus éxitos y sus errores propios, han venido refuerzos, otrxs se han quedado por el camino, pero no es culpa de nadie, todxs hemos hecho lo que hemos podido, no se trata de buscar culpas o errores pasados, se trata de una nueva página, un nuevo curso a escribir y poner lo mejor posible cada uno, se trata de todxs juntxs hacer lo mejor posible en este curso, cada uno según sus posibilidades y fuerzas, acompaña, valoriza el trabajo de los demás. Y formamos una comunidad, un equipo de trabajo frente al curso que va empezando.
Martirizado e
MONICIÓN DE ACOGIDA
«Adorar a Dios en Espíritu y en Verdad es hacer su voluntad. Y su voluntad es que nos amemos los unos a los otros».
¿Cuántos son los rostros de la misericordia, con los que Dios viene a nuestro encuentro? Son verdaderamente muchos; es imposible describirlos todos, porque la misericordia divina es un crescendo continuo. Dios no se cansa nunca de manifestarla.