2019-11-03 “Buscar y salvar lo que estaba perdido”
Evangelio según san Lucas (19, 1-10) Entró Jesús en Jericó e iba atravesando la ciudad. En esto, un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de ver quién era Jesús, pero no lo lograba a causa del gentío, porque era pequeño de estatura. Corriendo más adelante, se subió a un sicómoro para verlo, porque tenía que pasar por allí. Jesús, al llegar a aquel sitio, levantó los ojos y le dijo: «Zaqueo, date prisa y baja, porque es necesario que hoy me quede en tu casa». Él se dio prisa en bajar y lo recibió muy contento. Al ver esto, todos murmuraban diciendo: «Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador». Pero Zaqueo, de pie, dijo al Señor: «Mira, Señor, la mitad de mis bienes se la doy a los pobres; y si he defraudado a alguno, le restituyo cuatro veces más». Jesús le dijo: «Hoy ha sido la salvación de esta casa, pues también este es hijo de Abrahán. Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido».




Queridos hermanos y hermanas en la Fe: Desde CRISMHOM (Comunidad Cristiana Ecuménica LGTBI+H de Madrid, Comunidad de diversidad sexual e identidad de género), seguimos con atención los pasos del camino sinodal que habéis iniciado en vuestra iglesia de Alemania. Estamos esperanzados al saber que da comienzo un camino hacia una Iglesia más horizontal y participativa, en la que se escuchen las voces de los laicos que formamos, junto con nuestros pastores, el Pueblo de Dios. Como cristianos y cristianas LGTBI, católicos en su mayoría, nos gustaría ver que en nuestra Iglesia, a la hora de hablar de diversidad sexual e identidad de género, no se abordan los temas única y exclusivamente desde posturas dogmáticas y desde la jerarquía, sino que se dialoga y se escucha lo que las personas LGTBI tenemos que decir sobre nosotras mismas y nuestra experiencia de Fe. Por eso, oramos a Dios fervientemente para que este camino sinodal que ahora se inicia, no sin dificultades, y que va a abordar entre otros temas el papel de la mujer en la Iglesia y la moral sexual, obtenga frutos de honestidad, de libertad y de caridad. También para que se vayan abriendo sendas por las que todos y todas podamos caminar, que conduzcan al fin de la discriminación de las mujeres y las personas LGTBI en nuestra iglesia y en las demás iglesias cristianas.
Evangelio según san Lucas (17, 5-10) Los apóstoles le dijeron al Señor: «Auméntanos la fe». El Señor dijo: «Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera: “Arráncate de raíz y plántate en el mar”, y os obedecería. ¿Quién de vosotros, si tiene un criado labrando o pastoreando, le dice cuando vuelve del campo: “Enseguida, ven y ponte a la mesa”?¿No le diréis más bien: “Prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras como y bebo, y después comerás y beberás tú”?¿Acaso tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo vosotros: Cuando hayáis hecho todo lo que se os ha mandado, decid: “Somos siervos inútiles, hemos hecho lo que teníamos que hacer”».
Bendiciones se derramen hoy en ésta celebración de la Palabra. Que el Santo Espíritu de Dios inunde nuestras mentes con Su Amor, colmando nuestros corazones, para derramar ese Amor a Todas y Todos sin distinción.
Oración Inicial.