Comunidad de fe y vida

Cuando:
30 de noviembre de 2012 a las 19:45 – 21:30 Europe/Madrid Zona Horaria
2012-11-30T19:45:00+01:00
2012-11-30T21:30:00+01:00

La comunidad de fe y vida es un espacio para compartir la vivencia diaria de la fe a la luz del evangelio. Estas comunidades se reúnen periódicamente cada 15 días y permiten compartir vivencias personales en primera persona a la luz de los textos evangélicos. Es posible formar parte de esta comunidad hasta después de Navidad. Después el grupo no admitirá nuevos miembros. Para ver el material de la siguiente reunión, sigue leyendo.

 
 
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los tesalonicenses (3, 12—4, 2)
 
Hermanos:
 
Que el Señor los  llene y los haga rebosar de un  amor mutuo y hacia todos los  demás, como el que yo les tengo  a ustedes, para que él conserve  sus corazones irreprochables en  la santidad ante Dios, nuestro  Padre, hasta el día en que  venga nuestro Señor Jesús, en  compañía de todos sus santos.
 
Por lo demás, hermanos,  les rogamos y los exhortamos  en el nombre del Señor Jesús  a que vivan como conviene,  para agradar a Dios, según aprendieron de nosotros, a fin de  que sigan ustedes progresando.
 
Ya conocen, en efecto, las  instrucciones que les hemos dado de parte del Señor Jesús.
 
 
Evangelio según san Lucas (21, 25-28. 34-36)
 
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
 
“Habrá señales  prodigiosas en el sol, en la  luna y en las estrellas. En la  tierra, las naciones se llenarán  de angustia y de miedo por el  estruendo delas olas del mar;  la gente se morirá de terror y  de angustiosa espera por las  cosas que vendrán sobre el  mundo, pues hasta las estrellas  se bambolearán. Entonces verán  venir al Hijo del hombre en una  nube, con gran poder  y majestad.
 
Cuando estas cosas  comiencen a suceder, pongan  atención y levanten la cabeza,  porque se acerca la hora de  su liberación. Estén alerta,  para que los vicios, con el  libertinaje, la embriaguez y las  preocupaciones de esta vida  no entorpezcan su mente y  aquel día los sorprenda  desprevenidos; porque caerá  de repente como una trampa  sobre todos los habitantes  de la tierra.
 
Velen, pues, y hagan oración  continuamente, para que puedan  escapar de todo lo que ha de  suceder y comparecer seguros  ante el Hijo del hombre.
 
 
Para meditar previamente en casa y compartir en la reunión:
 
1/ ¿Qué aspectos, frases o palabras te han llamado especialmente la atención de los textos? ¿Por qué?
¿Te ha producido alguna contradicción, malestar o por el contrario, te ha dado luz y paz?
¿Hay algo que no entiendas de los textos?
 
2/ Preguntas para compartir:
 
– La palabra Salvación es sinónimo de Felicidad ¿qué aspectos de tu vida necesitan ser «salvados» para ser realmente feliz en este momento?
 
– ¿Qué es para ti ser santo? ¿Conoces o has tenido la experiencia de conocer a alguien que te haya transparentado la santidad de Dios?
 
– Si hoy fuera tu último día ¿podrías hacer un resumen de lo que ha sido tu vida (en una frase o eslogan) para presentárselo a Dios?
 
 
Comentario a la lectura para ayudar a la meditación:
 
«INDIGNACIÓN Y ESPERANZA
 
 
Una convicción indestructible sostiene desde sus inicios la fe de los seguidores de Jesús: alentada por Dios, la historia humana se encamina hacia su liberación definitiva. Las contradicciones insoportables del ser humano y los horrores que se cometen en todas las épocas no han de destruir nuestra esperanza.
 
Este mundo que nos sostiene no es definitivo. Un día la creación entera dará «signos» de que ha llegado a su final para dar paso a una vida nueva y liberada que ninguno de nosotros puede imaginar ni comprender.
 
Los evangelios recogen el recuerdo de una reflexión de Jesús sobre este final de los tiempos. Paradójicamente, su atención no se concentra en los «acontecimientos cósmicos» que se puedan producir en aquel momento. Su principal objetivo es proponer a sus seguidores un estilo de vivir con lucidez ante ese horizonte
 
El final de la historia no es el caos, la destrucción de la vida, la muerte total. Lentamente, en medio de luces y tinieblas, escuchando las llamadas de nuestro corazón o desoyendo lo mejor que hay en nosotros, vamos caminando hacia el misterio último de la realidad que los creyentes llamamos «Dios».
 
No hemos de vivir atrapados por el miedo o la ansiedad. El «último día» no es un día de ira y de venganza, sino de liberación. Lucas resume el pensamiento de Jesús con estas palabras admirables: «Levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación». Solo entonces conoceremos de verdad cómo ama Dios al mundo.
 
Hemos de reavivar nuestra confianza, levantar el ánimo y despertar la esperanza. Un día los poderes financieros se hundirán. La insensatez de los poderosos se acabará. Las víctimas de tantas guerras, crímenes y genocidios conocerán la vida. Nuestros esfuerzos por un mundo más humano no se perderán para siempre.
 
Jesús se esfuerza por sacudir las conciencias de sus seguidores. «Tened cuidado: que no se os embote la mente». No viváis como imbéciles. No os dejéis arrastrar por la frivolidad y los excesos. Mantened viva la in
dignación.»Estad siempre despiertos». No os relajéis. Vivid con lucidez y responsabilidad. No os canséis. Mantened siempre la tensión.
 
¿Cómo estamos viviendo estos tiempos difíciles para casi todos, angustiosos para muchos, y crueles para quienes se hunden en la impotencia? ¿Estamos despiertos? ¿Vivimos dormidos? Desde las comunidades cristianas hemos de alentar la indignación y la esperanza. Y solo hay un camino: estar junto a los que se están quedando sin nada, hundidos en la desesperanza, la rabia y la humillación.
 
José Antonio Pagola».