Contemplando la miseria de la iglesia

Contemplando la miseria de la iglesia, criterios humanos, división, servilismo, poder, dinero y resto de valores mundanos metidos en la misma raíz humana de la iglesia. Contemplando cómo la Trinidad mira todo esto y envía al Hijo para ser muro de contención, para redimir desde el amor nuestra limitación humana.

Penas y gozos compartidos

Cuando una parte sufre, el cuerpo entero sufre con ella. Si una parte se alegra, el cuerpo entero se llena de alegría. Sea hoy nuestro duelo y pronto nuestra alegría.

El perdón

Esta charla tuvo lugar en la Comunidad de Grupos Católicos Loyola el 25 de noviembre de 2013. Estuvo a cargo de María Dolores López Guzmán, doctora en teología dogmática-fundamental por la Universidad Pontificia Comillas y licenciada en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente profesora de teología del Instituto Superior de ciencias religiosas San Dámaso de la Universidad Pontificia Comillas. Por gentileza de la ponente y los Grupos Loyola, tienes a tu disposición el registro de audio y una crónica escrita de esta excepcional charla sobre un tema que nos toca a todos de fondo: el perdón. Para escuchar el registro de audio de esta charla, pulsa AQUÍDebido a la excepcionalidad de esta charla, se pidió a Dolores que facilitara en CRISMHOM un taller sobre perdón en octubre de 2014. Si estás interesado en este taller, pulsa AQUÍ.

Sin apenas conocer

Evangelizando nuestra propia vida. Según va pasando, uno va tomando decisiones. Contemplando los discípulos que siguen a Jesús sin conocerle. Viendo y sintiendo su llamada y confiando en él. Con decisión fresca, un tanto irracional, le siguieron sin apenas conocerle. Sin enterarse mucho, aprendieron quién era Jesús compartiendo y viviendo con él.

Business as usual

Recorriendo el camino cotidiano, las cosas pequeñas, el tiempo ordinario, el «business as usual». Sin ser muy glamoroso, forma la mayor parte de nuestro tiempo. La vida oculta, entre vecinos, familiares y amigos. Jesús quiso vivir esa vida oculta, sin grandes luces pero muy significativa.

Andando y desandando

Eligiendo con deseo hondo de amar y servir, sin buscarse a uno, el Señor nos abre puertas y caminos. Contemplando personas que tomaron un camino por esta razón y años más tarde hicieron el camino inverso por el mismo motivo. Sin pensar ni valorarlo como error o fracaso, sino como un único camino inspirado por Dios con tramos comunes de ida y vuelta.

Mi vida en manos de Dios

Me siento feliz al decir estas palabras: «Tú eres mi Dios; en tus manos están mis azares». Se me quita un peso de encima, descanso y sonrío en medio de un mundo difícil. «Mis azares están en tus manos» ¡Benditas manos!¿y cómo he de volver a dudar a preocuparme, a acongojarme pensando en mi vida y en mi futuro, cuando sé que está en tus manos? Alegría de alegrías, Señor, y favor de favores.

Lectio Divina 2014-01-19: Bautismo de Jesús

El relato del bautismo de Jesús en el evangelio de Juan (1:29-34) es muy peculiar. En primer lugar, no menciona el bautismo como tal; ni cita las palabras exactas que oyó Jesús cuando se apareció sobre él el Espíritu (si es que tenía noticia de las mismas); en realidad, toda la descripción de un acontecimiento tan importante como aquel se basa exclusivamente en el testimonio del Bautista: “He visto al Espíritu… Yo lo he visto, y soy testigo de que es el Hijo de Dios”. Hay, con todo, algunos detalles que deberíamos tener muy en cuenta, ya que nos proporcionan una síntesis de su mensaje respecto a Jesús. Ante todo, tenemos la afirmación solemne de su naturaleza de “Hijo de Dios”, aun cuando puede que el mismo Juan no tuviera una idea muy clara de las implicaciones de ese título mesiánico y de lo que en realidad significaba para Jesús.

Decidiendo con diligencia

Sea y es deseo nuestro y voluntad, presentarnos con mucha diligencia en oración delante de Dios para ofrecerle nuestras elecciones para que quiera su Divina Majestad recibirlas y confirmarlas, siendo estas para su mayor servicio y alabanza.

Mociones espirituales confirmadas

Quiera el Señor que nuestras mociones espirituales sean acompañadas con la confirmación de la paz y la serenidad cotidianas. Paz y serenidad que nos dejen trabajar en paz, vivir con esperanza, soñar con realismo, dormir sin pesadillas y trasmitir la alegría del Señor en todo momento …