
Como personas creyentes no podemos vivir ajenos al sufrimiento y la muerte de tantas víctimas fruta de la homofobia. Por eso como creyentes nos reunimos para orar al Dios de la Vida y la fraternidad humana, el Dios de Jesús que nos empuja al compromiso con la realización de un mundo de hermanos donde nadie sea discriminado y donde todos puedan realizar su identidad afectivo-sexual sin recortes.
Por eso es un acto importante como asociación y al que invitamos a todos los creyentes y personas de buena voluntad de Madrid. Durante esta celebración pondremos un cuadro que ha donado Ramón Margaretto a la asociación, y que quedará en el lugar donde oramos para que en todas nuestras oraciones y actos estén presentes también nuestros mártires como acicate para movernos a un compromiso cada vez mayor.