Prudencia y sabiduría
Supliqué y se me concedió la prudencia. Invoqué y vino a mí el espíritu de sabiduría. La preferí a cetros y tronos. En caso de que alguien se vea falto de sabiduría, que se la pida a Dios y Dios que da generosamente sin echar en cara, se la dará.