ORGULLOSO de SER HUMANO

Como mucha gente en este planeta, he nacido en el siglo pasado. Un siglo que se caracterizó porque la humanidad vivió experiencias nuevas casi con constancia: guerras mundiales, genocidios de cifras desorbitadas, liberación sexual, emigraciones masivas, el desarrollo de las artes visuales, el descubrimiento de los antibióticos, la cibernética, etc, etc, etc.
Todo esto, y más, metidos en 100 años.
No me es extrañó entender que se necesitara poner etiquetas a las cosas. Una necesidad de saber donde esta cada cosa y definir su lugar para no confundirse.


Lo más natural, y que surge desde lo profundo del alma, es «montar una tienda».
Nossa Senhora (Nuestra Señora) hace su primera aparición cuando le apetece. En mi vida fue muy anterior a mi nacimiento, que nace (valga la redundancia) con una promesa a Ella. Pero el SABER no es CONOCER y, personalmente, su primera aparición en mi vida fue muy posterior (aunque resignificó todo lo anterior). Siempre he dicho que mis conversiones fueron arrancadas a Jesús por su mediación. Pero tarde la conocí. Y se presento como aquella que estaba escondida tras bastidores mientras yo me convertía en el protagonista de mi vida.