Juntos un año más

Se dice que 20 años son nada.

Hoy mi Amor, mi contrato de trabajo, mis dolores y alegrías, cumplen 31 años. 

Hace 31 años firme contrato con el Único importante y que no me será quitado: Mi Jesusito, Mi Universo.

Hoy hace 31 años tome mi primera comunión y la confirmación del bautismo como converso. Siiiii!!! hace 31 años me dieron mi primera «hostia»!!!jajajaja (ocurrencia de conocido español apenas le conté y me pareció muy apropiada).

Hace 31 años conocí a quien es mi Maestro, Guia, Pastor, Jefe, Amigo y, como digo siempre, mi Pareja más estable: Jesús el Nazareno.

«Rogad (…) al dueño de la mies que envíe obreros a su mies»

Día litúrgico: Jueves XXVI del tiempo ordinario

Santoral 29 de Septiembre: Los santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael

Texto del Evangelio (Lc 10,1-12): En aquel tiempo, el Señor designó a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos delante de sí, a todas las ciudades y sitios a donde él había de ir. Y les dijo: «La mies es mucha, y los obreros pocos. Rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies. Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino.

«Sígueme»

Día litúrgico: Miércoles XXVI del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 9,57-62): En aquel tiempo, mientras iban caminando, uno le dijo: «Te seguiré adondequiera que vayas». Jesús le dijo: «Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza». A otro dijo: «Sígueme». El respondió: «Déjame ir primero a enterrar a mi padre». Le respondió: «Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el Reino de Dios». También otro le dijo: «Te seguiré, Señor; pero déjame antes despedirme de los de mi casa». Le dijo Jesús: «Nadie que pone la mano en el arado y mira hacia atrás es apto para el Reino de Dios».

En estos últimos 10 días

 En estos últimos 10 días he recibido un hermoso regalo: encontrarme con mi Dios a través de la mirada de un niño ya adulto.  En los últimos 10 días he estado mirando las antiguas películas religiosas: Jesús de Nazareth, Rey de Reyes, Los 10 mandamientos, Quo Vadis, El evangelio de san Mateo, Esther Reina de Persia, Jose y sus hermanos, la Historia de Abraham etc.

«El más pequeño de entre vosotros, ése es mayor»

Día litúrgico: Lunes XXVI del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 9,46-50): En aquel tiempo, se suscitó una discusión entre los discípulos sobre quién de ellos sería el mayor. Conociendo Jesús lo que pensaban en su corazón, tomó a un niño, le puso a su lado, y les dijo: «El que reciba a este niño en mi nombre, a mí me recibe; y el que me reciba a mí, recibe a Aquel que me ha enviado; pues el más pequeño de entre vosotros, ése es mayor». 

«Hijo, recuerda que recibiste tus bienes durante tu vida y Lázaro, al contrario, sus males»

Día litúrgico: Domingo XXVI (C) del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 16,19-31): En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos: «Había un hombre rico que vestía de púrpura y lino, y celebraba todos los días espléndidas fiestas. Y uno pobre, llamado Lázaro, que, echado junto a su portal, cubierto de llagas, deseaba hartarse de lo que caía de la mesa del rico, pero nadie se lo daba. Hasta los perros venían y le lamían las llagas. 

«El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres»

Texto del Evangelio (Lc 9,43b-45): En aquel tiempo, estando todos maravillados por todas las cosas que Jesús hacía, dijo a sus discípulos: «Poned en vuestros oídos estas palabras: el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres». Pero ellos no entendían lo que les decía; les estaba velado de modo que no lo comprendían y temían preguntarle acerca de este asunto.

Aprendiendo a ser

¿Quién soy? ¿Cómo ser quien soy? Primero, ¿cómo reconocerme? No quien creo o quiero ser, sino ¿cómo reconocer que efectivamente soy yo? Reconocerme en mi más pura esencia, en aquello que sé que soy sin lugar a dudas, en lo que quiero ser, en lo que doy gracias por ser. Segundo, mirarme y recrearme en que así soy y ¡qué gran suerte! ¡Qué inmenso regalo y tesoro ser así! Tercero, ya me veo, ya me siento, ya supe y sé que indudablemente soy yo. Por fin, quiero aprender y disfrutar a a ser quien soy. No siempre acertaré con las cosas. Sin embargo, más importante que acertar es aprender a ser.

«¿Quién dice la gente que soy yo? (…) Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»

Día litúrgico: Viernes XXV del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 9,18-22): Sucedió que mientras Jesús estaba orando a solas, se hallaban con Él los discípulos y les preguntó: «¿Quién dice la gente que soy yo?». Ellos respondieron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que un profeta de los antiguos había resucitado». Les dijo: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?». Pedro le contestó: «El Cristo de Dios». Pero les mandó enérgicamente que no dijeran esto a nadie. Dijo: «El Hijo del hombre debe sufrir mucho, y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar al tercer día».

Bendita

Bendita Incertidumbre…  

ondulante fluctuación de espacio y de tiempo.

¿Dónde te lleva?

¿Dónde va?

Delicioso misterio…

¿Quién se atreve a crucificarse,

tomándola suavemente de la cintura,

sin más consuelo que el vivo sentimiento de estar siendo?

¡Sorpresa de lo Divino!

¡Huella del propio paso por la eternidad!

¡Explosión del misterio más arcano de la vida!