Día del trabajo

Hoy, día del trabajo, hacemos presente a los más de seis millones de parados en España. Para que el Señor inspire en ellos ánimo y creatividad para ir encontrando medios y apoyos para salir adelante. Para que encuentren o reciban el apoyo para crear un trabajo digno que les plenifique y les permita vivir.

En esto conocerán que sois discípulos míos

Hijos míos, yo estaré con vosotros por muy poco tiempo. Me buscarán, y como ya dije a los judíos, ahora os lo digo a vosotros: donde yo voy, ustedes no pueden venir. Les doy un mandamiento nuevo: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. En esto reconocerán todos que sois mis discípulos: en que os améis unos a otros.

En la casa de mi Padre hay muchas estancias. Cuando os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que dode esté yo, estéis también todos vosotros.

Enséñenos nuestro Dios a ser más optimistas

Testimonio: No me llevo bien con mis hermanos. Soy pesimista para mis problemas, me estreso con los estudios. Me cuesta expresar amor a la gente que más quiero. No me relaciono con mi padre, no confío en mí. Sea el Señor nuestra confianza y nos abra a expresar nuestro cariño por los demás y ser más optimistas.

Nada de ser cristianos tristes

Testimonio: Alegría en la resurrección. No podemos permitirnos ser cristianos tristes. Presencia de Dios en la naturaleza. El sentimiento que tengo es agradecimiento. Mirando personas y grupos que son pilares de mi vida.

Deudores de tanto amor recibido

Testimonio: Ando buscando poner mi vida en manos de Dios. El agradecimiento y el amor recibido no me permiten mirar para otro lado. Me siento deudor ante tanto amor recibido.

Entrega, sensación de estar vivo

La entrega está muy relacionada con la ilusión y la sensación de estar vivo. No me siento bien cuando sabiendo que puedo entregarme, veo que no me encuentro con el empuje y la ilusión para hacerlo.

Yo los atiendo

Testimonio: Tenemos muchos amigos enfermos. Sus hijos no pueden dedicar mucho tiempo. Yo, sin embargo, perdí mi trabajo, tengo tiempo y los atiendo.

Pan de vida eterna

«Yo soy el pan de vida. El que viene a mí nunca tendrá hambre y el que cree en mí nunca tendrá sed. Sin embargo, como ya os dije, os resistís a creer aun después de haber visto. Todo lo que el Padre me ha dado vendrá a mí, y yo no rechazaré al que venga a mí, porque yo he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado. Y la voluntad del que me ha enviado es que yo no pierda nada de lo que él me ha dado, sino que lo resucite en el último día.

Simplificando

La vida se va simplificando a medida que pasan los años. Uno va teniendo la experiencia de ser cada vez, capaz de menos. En todo estado de vida surge vivir con intensidad lo que aparece en cada momento y tratar de hacerlo lo mejor posible.