Revestido de humildad

Que cada uno se revista de sentimientos de humildad para con los demás, porque Dios se opone a los orgullosos y da su ayuda a los humildes.
Humíllense bajo la mano poderosa de Dios, para que él los eleve en el momento oportuno.

Descarguen en él todas sus inquietudes, ya que él se ocupa de ustedes.
Sean sobrios y estén siempre alerta, porque su enemigo, el demonio, ronda como un león rugiente, buscando a quién devorar.

Feliz Pascua de Resurrección

Exulten por fin los coros de los Ángeles, exulte la alegría de los niños, de nuestros hijos, sobrinos y nietos.

Exulte el vigor y la fuerza de los jóvenes que nos acompañan, que las trompetas anuncien la salvación, que la riqueza instrumental y vocal con la que hemos sido bendecidos en esta Pascua anuncie que esta es la noche de la VIDA.

Goce también la tierra inundada de tanta claridad y goce nuestro corazón que te anhela en la noche, ¡Oh Dios! Mi corazón te anhela sólo a ti, Señor.

Esta es la noche en la que sacaste de Egipto a los israelitas, nuestros padres.

Esta es la noche en que toda la tierra, al igual que nosotros, la Iglesia se reúne para celebrar que CRISTO HA RESUCITADO.

Esta es la noche en la que más que nunca cobra sentido educarnos en la interioridad del corazón, para acoger al Cristo que sale del sepulcro.

Esta es la noche en la que tener un corazón humilde nos permite contemplar el misterio que reservaste a los sencillos.

Sábado Santo: día de espera

El Señor nos da hoy una lengua de iniciado para saber cómo decir al abatido una palabra de aliento.

Sintiéndonos extranjeros entre los nuestros, hoy es día de indecisión y espera confiada. No queramos pensar que Cristo se ha olvidado de nosotros. Recordando a aquellos que piensan que no son dignos de la mirada y el cariño de Jesús.

Aprendiendo a canalizar nuestra interioridad para servicio de los demás. No poniendo el énfasis en crear polémica, aunque en ocasiones haya que hacerlo.

Tras un rato de preparación de oficios, decoraciones y festejos, salimos camino arriba a renovar las promesas de nuestro bautismo. Admirando vistas maravillosas y aminorando el paso dando un respiro a los que les cuesta un poco más subir. Haciendo una foto de grupo para inmortalizar estos días de comunidad. Renovando nuestro bautismo con el agua de un arroyo cercano.

Viernes Santo: acompañando la muerte de Jesús

Iniciando el día volviendo nuestros ojos a Jesús, volviendo los ojos a nuestro Señor: «Oculi nostri ad Dominum Jesus. Oculi nostri ad Dominum nostrum». El día en que los seres humanos nos volvimos y nos seguimos volviendo contra ti. El siervo de Yavé justificará a muchos, porque ofreció su vida por los que le entregaban.

A tus manos encomiendo mi espíritu, dice Jesús. Te han desechado como a un cacharro inútil, pero sigues confiando en el Padre. Jesús, no quieras pensar que el Padre se ha olvidado de ti.
Encomendando a los condenados a muerte, los enfermos terminales y a todos los necesitados de redención.

Integrando en la oración los gritos de los niños pequeños, gritando Abba, mamá y papá.

Jueves Santo: día del amor fraterno

Hoy, día del amor fraterno, de la institución de la eucaristía, de la inauguración del sacerdocio, del amor entregado entre hermanos en la fe. Sabiendo que había llegado su hora, habiendo amado a los suyos, los amó hasta el extremo. Día para en todo amar y servir, de renovación del servicio, desde el ministerio sacerdotal y el compromiso de casado o soltero, de padre, madre, amiga o abuelo. Día para arrodiñarse a lavar los pies y también día para dejarse lavar. Día para no querer ni permitirse pensar que Cristo se haya podido olvidar de mí. Día para dar gracias por nuestras dudas, porque nos enseñan a crecer. Día para pedir por los que como Judas traicionaron a Cristo y por aquellos que nos traicionan a nosotros. ¿Cómo devolver al Señor todo el bien que nos ha dado? porque ¡cuánto le cuesta al Señor la muerte de sus fieles! Hoy, sin duda, día del amor fraterno.

Gracias por enseñarnos a amar

Gracias, mi queridísimo Señor, gracias. Muchas gracias. Muchísimas gracias. Porque elegiste esta forma de entregarte, muriendo en una cruz, para enseñarme a amar.

Palabras gastadas renovadas

Contemplando la forma de celebrar misa de un misionero redentorista amigo. Una misa de tarde de diario, sin homilía, apenas duró 25 minutos. Mirando la devoción, el ánimo y el sentido que confería a unas palabras litúrgicas gastadas y sobreusadas. En sus labios, parecían ser renovadas por el mismo Dios.

Contemplando la Pasión

Señor, dígnate escucharme, porque estoy triste y pobre; protégeme, pues te soy fiel. Tú eres mi Dios; ¡salva a este siervo tuyo que en ti confía! Señor, ten compasión de mí, que a ti clamo a todas horas.
Señor, alegra el ánimo de este siervo tuyo, pues a ti dirijo mi oración. Porque tú, Señor, eres bueno y perdonas; eres todo amor con los que te invocan.
Señor, escucha mi oración, ¡atiende mi plegaria! En mi angustia clamo a ti, porque tú me respondes.

Tibios indecisos

Contemplando a un compañero de trabajo que lleva dos años levantándose a las 5 para estudiar y así poder buscar un trabajo donde encontrar su sitio. Quizá debiera irse tres años fuera de España para tener esa experiencia. Contemplando su decisión firme y su empeño férreo. Con costosas implicaciones familiares como la separación temporal durante unos años. Sin embargo, contemplando ese empeño claro.

A los indecisos y tibios a los que siempre nos costó ver opciones claras, sírvanos trabajar y orientar nuestra vida poco a poco a lo largo del tiempo en una dirección. Y que ese posicionamiento sea nuestra confirmación, para poder escoger con decisión y alegría, aquello para lo que con tanto empeño y tiempo nos hemos orientado y preparado.

Mis planes no son vuestros planes

Mis planes no son vuestros planes. Mis caminos no son vuestros caminos, dice nuestro Señor. Recordando una vez más que las cosas no van a ocurrir según mis planes, porque los planes del de Arriba van mucho más allá que los míos. Sea entonces Tu voluntad y confirma que así sea. Entretanto, concédeme paciencia y alegría para irla siguiendo.