Descubriendo nuestra propia vulnerabilidad
Cuando entramos en la realidad de la persona que acompañamos, recibimos el eco de nuestra propia vulnerabilidad, porque entrar en el mundo ajeno nos abre las puertas de nuestro propio mundo. Cuando unimos la experiencia del otro a la nuestra, interpretamos y comprendemos nuestra propia realidad, nos descubrimos sanadores heridos. Involucrar nuestro ser en el acto de acompañar, empatizando con la herida ajena, activa nuestras propias heridas. Integramos nuestra propia sombra y eso nos sana. Aceptar y reconocer nuestra propia fragilidad se convierte en la herramienta resiliente para ayudar a sanar a otros.
Desde CRISMHOM (Cristianos/as Homosexuales de Madrid), comunidad cristiana ecuménica de diversidad sexual que acoge a personas LGTB y también a heterosexuales comprometidos con los derechos del colectivo, y cuyo objetivo es manifestar y promover la dignidad de las personas LGTB, luchar por sus derechos dentro de las Iglesias cristianas y demostrar con la vida y con las obras la compatibilidad entre la fe cristiana y la orientación homo o bisexual e identidad transexual de género, queremos agradecer públicamente la valentía del sacerdote Krzysztof Charamsa, miembro de la Congregación para la Doctrina de la Fe, por haber hecho pública su homosexualidad la víspera del comienzo del Sínodo de los Obispos sobre la Familia.