Comunidad de fe y vida

Cuando:
18 de diciembre de 2012 a las 19:00 – 21:00 Europe/Madrid Zona Horaria
2012-12-18T19:00:00+01:00
2012-12-18T21:00:00+01:00

La comunidad de fe y vida es un espacio para compartir la vivencia diaria de la fe a la luz del evangelio. Estas comunidades se reúnen periódicamente cada 15 días y permiten compartir vivencias personales en primera persona a la luz de los textos evangélicos. Para formar parte de esta comunidad es necesario que se solicite a través del correo de acogida (acogida@crismhom.org). Para no romper el ambiente de confianza entre las personas del grupo, es necesario acudir regularmente y solicitar formalmente ser un miembro más del grupo. El material para esta reunión es el siguiente:

 


 

Comunidad de fe y vida

 

Martes, 18 de diciembre de 2012

Evangelio: Lucas 3, 10-18
En aquel tiempo, la gente preguntaba a Juan: «¿Entonces, qué hacemos?». Él contestó: «El que tenga dos túnicas, que se las reparta con el que no tiene; y el que tenga comida, haga lo mismo». Vinieron también a bautizarse unos publicanos y le preguntaron: «Maestro, ¿qué hacemos nosotros?». Él les contestó: «No exijáis más de lo establecido». Unos militares le preguntaron: «¿Qué hacemos nosotros?». Él les contestó: «No hagáis extorsión ni os provechéis de nadie, sino contentaos con la paga». El pueblo estaba en expectación, y todos se reguntaban si no sería Juan el Mesías; él tomó la palabra y dijo a todos: «Yo os bautizo con agua; pero viene el que puede más que yo, y no merezco desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizara con Espíritu Santo y fuego; tiene en la mano el bieldo para aventar su parva y reunir su trigo en el granero y quemar la paja en una hoguera que no se apaga». Añadiendo otras muchas cosas, exhortaba al pueblo y le anunciaba el Evangelio.

¿Cómo vives el tiempo del Adviento? ¿Hay alguna cosa que te invitas a hacer o dejar de hacer en este tiempo?

Evangelio: Lucas 1, 39-45
«¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?». En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: «¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá».

¿Ves reflejada en algún aspecto de tu vida la alegría que manifiesta Isabel al ver a María?

Oración de inicio de la reunión:

No te avengas a mostrarte donde te busco, encamina mi búsqueda allí donde deseas revelarte.

No respondas al instante a mis peticiones tan pequeñas, sorpréndelas con tu bondad sin medida y sin usura.

No me dejes satisfecho en los conceptos donde te apreso, ábrelos al saber de Ti que no cabe en mi certeza.

No recorras conmigo mis calles hasta mi meta fijada, desvíame contigo por las veradas de tu por-venir.

No permitas que te encierre dentro de mi pecho posesivo, distiéndeme entero y con gozo en el juego incesante de tu vida.

No me hagas caso, Señor, contempla mi ser entero, escucha mis raíces milenarias, y la ambigua claridad de mi deseo.

Escúchame en el Espíritu que vive dentro de mí, y me expresa dentro de ti más allá de lo que digo.

Bejamín Gonzalez Buelta, SJ

 

 

Oración de fin de la reunión:

Llegas, acampas en mi tierra, sacudes mis cimientos, rompes mis fronteras, abres mis encierros.

Llegas, y avivas el hambre de Dios, de verdad, de hermano, de justicia, de vida.

Llegas, y sanas heridas añejas y tristezas nuevas.

Llegas, amas mi pobreza. Mi ayer entero, el ahora en su calma y su tormenta; el mañana posible.

Llegas, y conviertes el sollozo en fiesta, la muralla en puerta, la nada en poema.

Llegas cargado de ti y de otros … Palabra con mil promesas humanas, eternas.

Llegas, despiertas el amor dormido y te quedas

José María R. Olaizola, SJ