Memoria
Dorothy Day recordaba que “nadie tiene derecho a sentarse y sentirse desesperanzado”.
Desde esa certeza nace también cada una de las memorias anuales de CRISMHOM. En sus páginas recogemos el trabajo silencioso de muchas personas que han sostenido espacios de oración, acompañamiento, escucha y compromiso social.
Cada encuentro vivido durante el año ha querido ser una respuesta concreta frente a la soledad, el miedo o el rechazo que aún experimentan muchas personas creyentes LGTBI+.
Estas memorias muestran una comunidad imperfecta, pero profundamente humana, que intenta vivir el Evangelio desde la misericordia y la verdad. Las actividades aquí presentadas son expresión de una fe encarnada en la acogida y el cuidado mutuo. También son memoria viva de quienes han entregado tiempo, creatividad y esperanza para que CRISMHOM siga siendo hogar para muchas personas.
Porque construir comunidad sigue siendo una forma concreta de anunciar el Reino de Dios.

